Semana Taurina (2): el miércoles, Verónica Escamilla cortó la cuerda al primer toro embolado

Semana Taurina (2): el miércoles, Verónica Escamilla cortó la cuerda al primer toro embolado

En este primer Concurso de Ganaderías la organización ha intentado cuidar todos los detalles y garantizar, en la medida de lo posible la imparcialidad del jurado. Para ello, cada tarde participan siete vacas y un toro, aunque sólo puntúan las seis mejores vacas. De la puntuación se ocupan cuatro expertos aficionados que no pertenecen a ninguna de las peñas que organizan la semana, evitando con ello crear cualquier suspicacia respecto a los puntos otorgados a cada animal. La primera ganadería en concursar fue La Paloma, de Xaló (Alicante), cuyo propietario es Ángel Guardiola. Su ganado venía precedido de una notable fama, ganada a través de sus actuaciones en Museros, Vall d’Uxó y Bétera. Los nombres de las vacas participantes eran Cucaracha, Dudosa, Bayoneta, Rasposa, Capitana, Miedosa y Espoleta, mientras que el toro atendía al nombre de Sabroso. A destacar la buena actuación de las vacas Bayoneta, Miedosa y, sobre todo, Espoleta. Esta última fue la mejor de la tarde, ya que subió en varias ocasiones a la pirámide, buscando a los aficionados y llevándose las ovaciones de los aproximadamente 3.500 espectadores que acudieron en esta primera jornada. Del toro Sabroso destacar su buen hacer y la forma de trabajar, aunque, talvez por el calor, paró en muchas ocasiones. Pese a todo, llamó la atención la buena presentación en general de los animales. La anécdota de la tarde la puso la vaca Miedosa, que cogió al aficionado local Rafael Piñol. En una rápida y afortunada intervención, la gente que había alrededor se abalanzó sobre Miedosa, logrando inmovilizarla y evitando así que continuara embistiendo al joven. Por la noche hubo más público, unos 4.500 espectadores, que asistieron entusiasmados al desafío entre Alfonso Delgado, de Rafelbunyol, y Juan Faet, de Almenara, ambos presentando tres vaquillas y un toro. Hay que señalar que las sesiones nocturnas son patrocinadas por las distintas peñas de la asociación, aunque en el caso de Alfonso Delgado son unos grandes aficionados los patrocinadores: la familia Escamilla-Moyá. Comenzaron las vaquillas de Alfonso Delgado, que dieron buen juego, aunque eran algo jóvenes para la cantidad de aficionados. Al toro embolado, de nombre Meón, le cortó la cuerda la aficionada local Verónica Escamilla, quien realizó una rápida y espectacular actuación. Los emboladores fueron Ximo y Xato. A continuación corrieron las vaquillas de Juan Faet, patrocinadas por la Penya Bouera. Entre ellas hay que destacar la actuación de Naranjita y, sobre todo, de Víbora. Un castillo de fuegos artificiales chinos puso la nota de color antes de la segunda embolada. Tras la pólvora, el toro Religioso fue embolado por Jaume Sanchis “Barry”, ayudado por varios miembros de la peña. El corte de la cuerda corrió a cargo de Ramón Besalduch, también miembro de la peña, que supo salir airoso de una faena con mucha dificultad, ya que en su acometida al bajar del camión, el toro movió el pilón. La anécdota de la noche la puso Víbora, que saltó el banco en varias ocasiones, poniendo en apuros a los aficionados allí subidos. (Consulta todas las crónicas de la Semana Taurina haciendo click en la sección 'NOTICIAS'.)

30 Junio 2003
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