La versión de “Sangre y arena” protagonizada por Sharon Stone clausura la Semana de Cine Taurino

La versión de “Sangre y arena” protagonizada por Sharon Stone clausura la Semana de Cine Taurino

No es la mejor, ni la más famosa, pero la última versión del clásico escrito por Blasco Ibáñez, protagonizada por Sharon Stone en 1989, goza hoy del atractivo de su protagonista y, en el programa doble que cierra la semana, el viernes 15 de junio en el Espai Jove, cuenta con otro atractivo: el primer plato es el partido de la Eurocopa entre Inglaterra y Suecia.

Tras la buena acogida crítica de Torero, que gustó a todos los asistentes a la sesión del miércoles, el cartel anunciado para el jueves tenía a priori una ventaja y un inconveniente: la ventaja es que el partido de España e Irlanda no necesitaba ningún atractivo adicional, ya de por sí era interesante; el inconveniente, que la versión original subtitulada de El niño y el toro (The brave one) podía no llegar a un público acostumbrado al cine en versión doblada.

Pero no fue así: si la victoria de la Roja fue seguida con alegría por el público que acudió la noche del jueves al Espai Jove, al finalizar este clásico taurino que ganó el Oscar al mejor argumento en 1956 la ovación fue aún mayor. Sorprendió gratamente una película bien rodada, bien montada (incluso en las escenas de corridas de toros), con un punto emotivo para enganchar al personal con la historia de amistad entre el mozo y el astado y, por supuesto, cuenta con un final antológico.

La tercera y última sesión doble llega el viernes 15: a las 20.45 horas el partido Inglaterra-Suecia de la Eurocopa, un apetitoso primer plato; pero el plato “fuerte” (permítasenos la expresión) llega con la versión de Sangre y arena escrita por Rafael Azcona y dirigida por Javier Elorrieta en 1989… y no precisamente por el nombre del guionista y el director: es Sharon Stone, su protagonista, que poco tiempo después se convirtió en un mito erótico por su participación en Instinto básico, la que se lleva el gato (y el toro) al agua.

Alfonso Ávila nos analiza la película que cierra la 7ª edición de la Semana de Cine Taurino que, como novedad, ha trasladado su sede al Espai Jove.

Sangre, arena y corridas 

Se trata de una adaptación de la novela Sangre y arena del novelista valenciano Vicente Blasco Ibáñez. Escrita por Ricardo Franco y Rafael Azcona, bajo la dirección de Javier Elorrieta, el escenario de la misma no nos lleva a principios del siglo XX como solía ser habitual en las películas taurinas, sino a las últimas décadas.

Hay constantes referencias a toreros actuales como Antoñete o Espartaco, así como el rodaje en escenarios tan conocidos como la Casa de Campo madrileña donde entrena la escuela taurina de Madrid, la venta del Batán o el conocidísimo hotel Alfonso XIII de Sevilla.

Los aficionados taurinos también podrán contemplar en la película la genial interpretación, como doble de Juan Gallardo, del excelente banderillero en la actualidad Rafael Perea Boni, en esa época matador de toros.

Esta película también supone la única incursión de la actriz norteamericana Sharon Stone en el cine español, antes de convertirse en el mito erótico de los noventa, en la película Instinto básico. Sin duda, como podrán ver los asistentes y adentrándonos en el argot taurino, ya apuntaba maneras esta actriz de lo que llegaría a ser. Del resto de los actores secundarios, destacar el gran papel como apoderado protector del aristócrata español don José Luis de Villalonga. 

El sueño de Juan Gallardo (Chris Rydell) siempre ha sido ser torero, a pesar de que su padre, banderillero de profesión, murió en una plaza de toros. Por recomendación de su cuñado, trabaja como mensajero en Sevilla. No obstante, se escapa a menudo del trabajo para ir a las fincas cercanas a torear. Acompañado de su inseparable amigo Chiripa (Antonio Flores), acuden a las capeas de la zona. En una de ellas, Chiripa es prendido mortalmente por una res, precisamente cuando le hacía el quite a Juan. Esa misma noche, consternado por dicho suceso, los guardias de una finca lo descubren toreando y le dan una paliza. Allí conoce a Doña Sol (Sharon Stone), la joven rica, atractiva y déspota propietaria de la finca. Primero coquetea con él, y luego lo desprecia.

Bajo la recomendación de Faustino, mayoral de la finca de doña Sol, y con la oposición familiar, Juan deja la familia y su ciudad natal y decide irse a Jerez donde un banderillero llamado Nacional (Albert Vidal) ayuda a jóvenes aspirantes a torero, y se marca como objetivo volver sólo cuando haya triunfado en los ruedos.

Este hecho se produce en su debut en Sevilla donde sale por la puerta del Príncipe, convirtiéndose en la gran figura novilleril del momento. Durante este período se casa con Carmen (Ana Torrent), su novia que le ha esperado en todo momento.

Avalado por sus triunfos, llega el momento de la alternativa, en Madrid. En tarde de tanta responsabilidad, aparece nuevamente en su vida Doña Sol, que aprovechando el éxito del torero, lo vuelve a conquistar. Sin llegar a dejar a Carmen, Juan vive un idilio con Doña Sol, lo que le repercute negativamente en su carrera taurina, donde llegan las malas tardes, enfados con los miembros de su cuadrilla, etc. En ese momento, surge un nuevo valor en la tauromaquia, Pepe Serrano, el cual se alzará como la máxima figura del toreo y conquistará el corazón de Doña Sol, que no dudará en dejar a Juan por Pepe.

Abandonado por sus desavenencias por Nacional y enemistado con su apoderado don José, Juan torea en Sevilla con su máximo rival Pepe Serrano. Bajo la atenta mirada de Doña Sol, la corrida empieza muy mal para Juan, que sólo cambia cuando ve a Carmen en la plaza. Tras un emotivo brindis, cuaja una gran faena. Al final, la cara y la cruz de la fiesta, mientras un torero muere en la plaza, su compañero triunfa.

Informan: Alfonso Ávila y Sabín

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15 Junio 2012
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