¿Estás utilizando correctamente el contenedor amarillo?

El contenedor amarillo lleva cerca de dos décadas entre nosotros, pero todavía existen muchas dudas acerca del tipo de residuo que se puede depositar en él. Algunos errores son muy comunes… Malas prácticas que, de forma consciente o inconsciente, perjudican el servicio de recogida, estropean el reciclaje y, en definitiva, echan por la borda el esfuerzo de todos.

Aunque el uso del contenedor amarillo ha evolucionado favorablemente en los últimos años, cada vez existen más envases de plástico, briks, latas… Por ello, es necesario que la población sepa exactamente qué se puede depositar en el contenedor amarillo:

- Envases de plástico. Botellas y garrafas de agua, de aceite, de leche, de refrescos… Tarrinas de mantequilla, yogur y similares. Productos de limpieza, cosméticos, gel, champú y cremas. Bandejas de corcho blanco, envoltorios de plástico, bolsas de aperitivos, golosinas y, por supuesto, bolsas de plástico. También las tapas y tapones de plástico, además de las latas y los aros que las sujetan.

- Envases metálicos. Latas de conservas y bebidas. Aerosoles (desodorantes…). Bandejas de aluminio y tapones metálicos de botellas, de refrescos…

- Briks. De leche, zumos, gazpacho, caldos, batidos, vino…

Los envases ligeros deben estar identificados con el punto verde. Este símbolo indica que dicho envase puede y debe tener un ciclo de recuperación y reciclaje, algo que permite reaprovechar los materiales que en su momento se usaron para fabricarlo. Y, por tanto, debemos depositarlo en el contenedor amarillo.

Además de seleccionar correctamente el tipo de residuo que se puede depositar en el contenedor amarillo, es importante vaciar y plegar bien los envases, así como eliminar los restos de alimentos y reutilizar las bolsas de plástico de los comercios para llevarlos al contenedor.

Entonces, ¿qué no se puede depositar?

Los ejemplos más comunes de residuos que se depositan erróneamente en el contenedor amarillo son: tupperwares, zapatillas, CD’s, DVD’s y carcasas de VHS, cintas de casete, pañales, envases de vidrio, monederos y carteras, bolígrafos, sacapuntas, mecheros, fotografías, envases de medicamentos, juguetes…

Además, existen envases de plástico demasiado pequeños para ser tratados, como por ejemplo los envoltorios de los caramelos.

Cumplir estas instrucciones es fundamental para que el proceso de reciclaje pueda realizarse con éxito y, así, contribuir entre todos a cuidar del planeta y velar por un futuro sostenible. ¿Te apuntas?

Y si tienes dudas más concretas… El Asistente Inteligente de Reciclaje de Ecoembes te responderá encantado.

Informa: Irene Mollá Cartel: Sento Pascual | Fotos: Sergio Maestro

340-contenedor-amarillo

29 Julio 2020
FaceBook  Twitter  

Información Adicional