El éxito de los 21 huertos de ocio anima al ayuntamiento a buscar nuevas parcelas para el futuro

El éxito de los 21 huertos de ocio anima al ayuntamiento a buscar nuevas parcelas para el futuro

Tras un periodo de inscripción en primavera y un sorteo a comienzos del verano, ya  que había más solicitudes que parcelas, el 24 de julio los agraciados recibían su  parcela en el Paraje Natural Municipal La Costera y cumplían uno de sus pequeños sueños: cultivar su propio huerto, tanto para consumo familiar como para disfrutar de la vida en el campo. Hoy, los huertos ya son una realidad... que puede crecer en el futuro.

Mientras recorre las 21 parcelas, todas ellas de unas medidas aproximadas de 8 x 4, o sea, 32 metros cuadrados, el concejal de medio ambiente recuerda lo que ha costado llegar a conseguir esa agradable sensación: verduras y hortalizas lucen con un aspecto envidiable, apetitoso, listas para el consumo humano.

Primero hicimos un tanteo en febrero, para saber cuántos vecinos estaban interesados en cultivar su propio huerto en La Costera”, recuerda Salvador Ávila. “Al mismo tiempo, comenzamos los trabajos para eliminar los antiguos invernaderos y crear las parcelas, incluyendo el riego por goteo con una canalización de agua desde el depósito situado en la zona más alta del paraje natural municipal”.

Los preinscritos tuvieron que presentar la documentación correspondiente, en total unas sesenta solicitudes, por lo que hubo que realizar el sorteo de las 21 parcelas, acto que se celebró el 10 de julio en el salón de plenos, abierto al público. Como resultado, Acció Ecologista-Agró, la Plataforma 14 de abril, la asociación de inmigrantes Asimun y 18 vecinos de Puçol obtuvieron su propio espacio para cultivar plantas aromáticas, hortalizas e incluso frutales. Sólo una prohibición estricta: no a las especies exóticas e invasoras.

El 24 de julio se realizó la entrega oficial: las llaves, el material, el reglamento y, por supuesto, los 32 metros cuadrados donde cada uno podía por fin cultivar. Además, un monitor de la Asociación Sembra en Saó se ocupó de las primeras instrucciones sobre el terreno, una mano así de grande para aprender a trabajar con huertos ecológicos, porque hay abonos que no se pueden utilizar y cuidados que no hay que olvidar para que el riego por goteo funcione a la perfección.

El último paso fue instalar unas vallas para evitar que los conejos se dieran un festín y sin duda ha sido un gran acierto, viendo el aspecto tan atractivo que tienen hoy en día. Si no hubiera vallas estas verduras y hortalizas hace tiempo que habrían desaparecido”, asegura Salvador. “Vistos los resultados, el esfuerzo  por poner en marcha los huertos de ocio ha merecido la pena... tanto que ya estamos pensando en ampliar las propuestas”.

Una ampliación para la que se barajan distintas posibilidades: quizá no sólo sea en La Costera, sino también en alguna parcela cerca del casco urbano; quizá no sean de ocio, sino también para familias que puedan autoabastecerse, ahora que la crisis obliga a pensar ante todo las necesidades básicas, y la alimentación es una de ellas; quizá se pueda participar en un proyecto a nivel mancomunal...

Demasiados quizás, aunque esto no es nuevo, también los había cuando se puso en marcha el primer proyecto de huertos de ocio. Hoy son una realidad. Demos tiempo a realizar las gestiones oportunas: volver a cultivar pequeñas parcelas, con agricultura ecológica, a la antigua usanza, ya no es una utopía: 21 huertos de ocio son buena prueba de ello.

Informa: Sabín

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29 Noviembre 2012
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