Esto no es una noticia basura, es una llamada para reducir, reutilizar y reciclar los residuos de 45 municipios, Puçol incluido

Esto no es una noticia basura, es una llamada para reducir, reutilizar y reciclar los residuos de 45 municipios, Puçol incluido

La visita conjunta de un grupo de vecinos de Rafelbunyol, El Puig y Puçol al Complejo de valorización de residuos urbanos Los Hornillos, el lugar donde se trata y se recicla la basura de los 45 pueblos del área metropolitana de Valencia, estuvo marcada por el interés de la empresa por mostrar cómo se trabaja y por qué el dinero invertido es necesario, frente al interés de algunos asistentes por criticar la tasa TAMER.

El miércoles 13 de junio, un autobús recogió 45 pasajeros de Puçol, El Puig y Puçol para llevarlos a la visita programada a Los Hornillos. Allí, Luis Muñoz tuvo que demostrar sus dotes como experto en relaciones públicas en más de una ocasión, ya que a la visita prevista (con vídeo, power-point, recorrido por las instalaciones y charla con los asistentes) se unió el interés de algunos vecinos por los sucesos de actualidad (el niño encontrado en un vertedero) y, sobre todo, por el aumento de la tasa TAMER en la factura de la basura que pagamos el millón y medio de habitantes del área metropolitana.

Sin entrar a valorar la oportunidad de las preguntas y las respuestas emitidas en cada caso, lo que no ofrece dudas es que no era el foro adecuado: un técnico de una empresa que gestiona una planta de tratamiento de residuos es un interlocutor válido para hablar de residuos, tratamientos, reciclaje y el funcionamiento de Los Hornillos, pero no es la persona adecuada para valorar el porqué de la subida de la tasa, la oportunidad de esta subida, los criterios políticos que se han seguido… en definitiva, preguntas que han de formularse a nivel local en un pleno y a nivel más amplio en los organismos apropiados, incluidas las propias Cortes Valencianas.

Finalizado el debate, que lo hubo y fue largo y algo repetitivo, la visita resultó corta pero significativa, las explicaciones de Luis Muñoz convencieron a más de uno de la necesidad de invertir en la recogida y tratamiento de nuestras basuras y, sobre todo, Los Hornillos es una planta que se vende muy bien por sí sola: es la única que conocemos que no genera malos olores a los pueblos de alrededor, el principal problema de instalaciones como la caduca Fervasa, cuya desagradable presencia resulta por momentos insoportable al olfato de las poblaciones del entorno.

Eso sí, una instalación así tiene un coste elevado, no sólo para ponerla en marcha, sino también para su mantenimiento diario.

La clave de la visita al final era saber por qué es preciso reciclar, cómo se hace, quién se ocupa y si todo el proceso se está haciendo correctamente… sobre todo por el alto coste que tiene para los contribuyentes.

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Reducir, Reutilizar y Reciclar

Desde hace más de 5.000 años el ser humano se ha servido de los recursos naturales, aunque en aquella época los residuos eran mínimos. Es la Edad Media la que crea el problema de qué hacer con la basura que se acumulaba en la calles sin control, actitud que degeneró en epidemias como la Peste Negra. La primera solución nace con la Revolución Industrial, cuando los residuos se trasladan fuera de los cascos urbanos, una situación que se mantiene en la actualidad, aunque no todo consiste en generar basura y enterrarla, por lo que cada vez más se busca reutilizar los materiales y reciclar la mayor parte posible de los residuos sólidos urbanos…

Todo ello lo cuenta ROSCO el pequeño robot mascota de Los Hornillos en un vídeo introductorio que rápidamente capta la atención de los visitantes y los predispone a la segunda exposición, la realizada por Luis Muñoz, en la que explica para qué sirve el Complejo de valorización de residuos Los Hornillos, la cara más visible del área de gestión 1 del Plan Integral de Residuos, donde se concentran Valencia y 44 municipios más, cuyas basuras son gestionadas por la EMTRE (Entidad Metropolitana de Tratamiento de Residuos).

Para tratar nuestras basuras, el área 1 cuenta con tres instalaciones: Los Hornillos, que trabaja con 400.000 toneladas al año de basura orgánica y, al mismo tiempo, gestiona la red metropolitana de ecoparques; el vertedero de Dos Aguas, donde se entierra todo aquello que no se puede recuperar de las bolsas de basura orgánica; y, a partir de finales de 2012, la planta de Manises, que tratará en torno a 300.000 toneladas de basura al año, absorbiendo parte de lo que ahora llega a Los Hornillos y, sobre todo, su aparición servirá para clausurar definitivamente Fervasa, cuyos malos olores continuos han originado todas las quejas que han finalizado con la puesta en marcha en 2009 de Los Hornillos, la más moderna y mejor dotada de las instalaciones de tratamiento de residuos.

Los Hornillos transforma en abono y compostaje, que vendemos sobre todo a los campos de viñedos de Utiel y Requena, todo lo que se puede recuperar de la basura orgánica del área metropolitana, en total unas 60.000 toneladas al año”, afirma Luis Muñoz. “Además, recuperamos multitud de toneladas debidamente separadas de papel-cartón, botes, plástico pet, bricks, vidrio, plástico pead, plástico mixto y film, todo lo cual se vende a empresas de reciclaje y se obtienen unos ingresos, no muchos es cierto, que se reinvierten en el mantenimiento de Los Hornillos”.

Para separar lo que se puede reciclar y para transformar la materia orgánica en compost, Los Hornillos cuenta con varios procesos de separación de las distintas materias, además de 25 túneles y una rotopala que permiten acelerar el proceso de fermentación, consiguiendo un compost para los campos agrícolas en apenas quince días, cuando la naturaleza tarda mucho más en fabricarlo.

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Eliminar los malos olores

Todo ello genera a su vez residuos y malos olores, pero nada escapa de Los Hornillos: distintos procesos permiten recoger los lixiviados (esos restos ya en fase de putrefacción que en ocasiones encontramos en nuestras bolsas de basura en forma de líquido de aspecto y olor muy desagradables), depurarlos e incluso utilizar el agua resultante para la fabricar el compost.

Y cuando decimos que nada escapa pensamos sobre todo en esos malos olores que genera cualquier planta de tratamiento, pero que ningún vecino quiere tener cerca de su casa: que nos recojan la basura y la hagan desaparecer, pero que el mal olor no nos llegue a casa. Una postura comprensible, pero conseguirlo vale dinero…

El gran avance de Los Hornillos, la ausencia de mal olor en los alrededores, se consigue gracias a 6.400 metros cuadrados de biofiltros por los que se reconduce el aire de la planta para tratarlo en piscinas llenas de materia vegetal, lo que permite que el aire final tenga un agradable aroma a pino… aunque para ello toda la planta está “precintada” y ningún camión de basura entra o sale sin pasar por dos exclusas que aíslan la planta, vamos, algo parecido a una cámara de descompresión.

Casi de ciencia ficción, aunque muy real, como la basura diaria que todos generamos y cuyo tratamiento nadie quiere tenerlo cerca de su casa, por los malos olores que hasta ahora generaba”, concluye Salvador Ávila, concejal de medio ambiente de Puçol. “La visita ha sido instructiva y han sido muchos los que han manifestado públicamente en la charla que ahora sí, viéndolo en directo comprenden por qué es tan caro el tratamiento de la basura. Incluso han pedido que los representantes de Los Hornillos pasen por los pueblos y los colegios explicando la importancia de separar bien los distintos tipos de residuos ya en casa, porque eso abarata mucho los costes de tratamiento. Ha sido una excursión de un alto nivel didáctico”.

Opciones hay muchas para llegar a los vecinos, para explicar con claridad por qué hay que reducir el consumo, reutilizar lo que podamos y, por supuesto, reciclar la materia prima. Las visitas son una forma inmejorable, aunque el verdadero trabajo comienza en casa, con la separación de los distintos tipos de residuos.

La concienciación y la divulgación son dos labores que no se deben olvidar, ya que una imagen vale más que mil palabras”, finaliza el concejal. “Los ayuntamientos no debemos dejar pasar la oportunidad de mostrar a nuestros vecinos aquellas acciones que se llevan a cabo para mejorar nuestro medio ambiente”.

Informa: Sabín

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14 Junio 2012
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