La tercera edad de Puçol ya tiene su propio hogar: el Espai Social dels Majors

La tercera edad de Puçol ya tiene su propio hogar: el Espai Social dels Majors

Estaba previsto que fuera la gran fiesta de los mayores... y lo fue. El viernes, 4 de abril, se cumplía por fin una vieja reivindicación de los tres clubes de jubilados de la población: tener su propia casa, su propio hogar. Con una inversión en torno a los 600.000 euros (cien millones de pesetas cuando se comenzó su construcción, allá por el año 2000) y sin subvenciones de ninguna otra administración pública, el Ayuntamiento de Puçol cumplía el compromiso adquirido con la tercera edad de Puçol e inauguraba el Espai Social dels Majors. La jornada festiva comenzó a las 16’30 horas, en el salón de actos de la casa de cultura, donde se dieron cita la canción (con Manuel Martos), la poesía (con Olegaria Ruiz), el flamenco (con el Grupo Fantasía), la música autóctona (con la escuela municipal de “Cant d’estil i albaes”), el teatro (con el entremés “Pilar i Micalet”) y la interpretación del himno regional (a cargo de Enric Esteve). Pero todo ello no fue más que el aperitivo. Realmente la fiesta comenzó a las 18’45 horas en la plaza del País Valencià, donde se congregaron en torno a setecientas personas para el corte de la cinta y la visita inaugural. Tal y como se preveía, la asistencia de público desbordó la capacidad del propio centro, por lo que la carpa que había previsto la organización fue el lugar elegido para los discursos y el vino de honor, todo ello tras el protocolario corte de la cinta, el descubrimiento de una placa conmemorativa y la visita inaugural al nuevo hogar de los mayores de la población. Mentxu Balaguer, de la Emisora Municipal de Televisión de Puçol, fue la encargada de presentar el acto, haciendo un breve repaso a las distintas ubicaciones que han ido teniendo los jubilados en Puçol: primero la Casa de Cultura, luego el Espai Social La Barraca, donde compartían dependencias con otros colectivos locales, y ahora un lugar para ellos solos, el Espai Social dels Majors. A continuación habló Julia Martín, en representación de la Unión Democrática de Pensionistas. Sus emocionadas palabras comenzaron con los agradecimientos a una corporación y un alcalde que han demostrado una gran sensibilidad hacia los problemas de los mayores y finalizaron con una llamada a todos los jubilados de Puçol: “vamos a disfrutar, juntos y en paz, de lo que tanto hemos pedido durante años, nuestro propio hogar”. Más emocionadas fueron aún las palabras de la presidenta del Club Municipal de Jubilados y Pensionistas, Bienvenida Zapico, quien apenas alcanzó a dar las gracias a todos “por haber hecho realidad nuestro gran sueño, un gran club para que lo disfrutemos todos juntos”. Joaquín Esteve habló en tercer lugar, como representante de ASVAT y portavoz del Consejo Municipal de los Mayores, destacando que “con la entrega de esta casa nos comprometemos a que reine en ella la armonía y el bienestar, pero no sólo dentro, queremos que llegue a todos aquellos vecinos que no pueden estar hoy aquí por estar enfermos o impedidos: ésta también es vuestra casa”. La administración autonómica estuvo representada por el Director Territorial de Servicios Sociales, Fernando Pérez Campos, quien insistió en la importancia de la calidad de vida y en el papel que este centro puede y debe jugar para los mayores de Puçol, finalizando con una invitación a disfrutarlo: “queremos que todos estén en su casa mientras puedan, y éste es un Centro Especializado de Atención a los Mayores, o lo que es lo mismo, vuestra casa en Puçol. Que la disfrutéis muchos años”. Más largo y duro fue el discurso del concejal de la tercera edad, Federico Caro, quien comenzó recordando cómo asumió en su primera y única legislatura como concejal las delegaciones de sanidad (algo lógico, dado que es médico) y la de la tercera edad por elección propia. Y fue en ésta donde tuvo que lidiar con la petición más difícil: en el programa socialista figuraba la integración de los mayores con otros colectivos, como quedaba demostrado a través de su paso por la Casa de Cultura y del Espai Social La Barraca, pero los mayores preferían tener su propio local. “Pese a los bailes en La Barraca, pese a los talleres y conferencias dentro del programa Vivir más y mejor, siempre seguía existiendo una reivindicación: un local para los mayores. Y pronto yo pasé a ser uno más de los que reivindicaban esa casa... Hasta que adquirimos en el 2000 el compromiso y hoy, tras cien millones de pesetas de inversión realizada únicamente por nuestro Ayuntamiento, por fin se inaugura. Se cumple mi gran sueño como concejal”. De sus palabras se deducía un cierto tono de despedida, de hecho no se presenta en las próximas elecciones, por lo que no tuvo inconveniente en darle un severo tirón de orejas a la Conselleria por la falta de apoyo económico, aunque siga manteniendo la esperanza de que ahora el organismo autonómico ayude a “llenar de vida este local”. Por último, el concejal de la tercera edad finalizó su maratoniano discurso con una llamada de atención a la r

12 Abril 2003
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