Olimpiadas del Obispo Hervás: fiesta, sudor y diplomas para todos

Olimpiadas del Obispo Hervás: fiesta, sudor y diplomas para todos

 

 

''Desde hace tres años hemos sustituido la fiesta final de curso por unas Olimpiadas deportivas, de esta forma conseguimos que no nos saquen el dinero y, además, los niños son los auténticos protagonistas del último día de clase''.

 

Con la locuacidad que le caracteriza explica José Antonio Bayarri, profesor de valenciano del Obispo Hervás, los motivos que impulsaron a este colegio público a organizar en el Polideportivo Municipal una jornada matinal de fin de curso en la que cada año compiten los alumnos de Enseñanza Primaria.

''Es una competición por cursos, en pruebas como longitud, altura, lanzamiento de peso, 60 metros lisos, 150 metros, 1000 metros y relevos'' -detalla Mariajo Vivó, la profe de inglés-. ''Para los niños es una manera de despedir el curso con una actividad en la que ellos son los protagonistas''.

Protagonistas e interesados, porque en el Obispo Hervás, que aprovechan hasta el último día de clase, aunque sea de forma lúdica, las Olimpiadas están orientadas de forma que también sirven de resumen para la asignatura de gimnasia, algo que nos recuerda Chimo, el profesor de educación física: ''también organizamos una semana cultural y esta jornada deportiva es el punto y final a las actividades físicas que realizamos durante el tercer trimestre. De todas formas, hoy es un día de mucho calor y les está costando concentrarse en las pruebas''.

Un calor que sufrieron no sólo los 300 alumnos de Primaria, sino también todos los profesores del centro, que participan gustosos en la actividad... aunque no tienen inconveniente en buscar la protección de las sombrillas junto a la línea de meta o en la mesa de control.

Junto a ellos, algunos ex-alumnos del centro y madres que, pese al sofocante calor, disfrutan ejerciendo de capitanes de los equipos, mientras los profesores se reservan el control de las pruebas... y las sombrillas.

Y si siempre se dice que lo importante es participar, con más razón en estas Olimpiadas del Obispo Hervás, donde todos los alumnos tienen su diploma de participación, aunque, eso sí, también se da una mención especial a los tres primeros de cada categoría... quizá para que al contemplarla pegada en su habitación recuerden que ''sin ninguna duda, fue una mención ganada con el sudor de su frente''.

 

25 Junio 2003
FaceBook  Twitter  

Información Adicional