La primera Semana Taurina comienza con una novillada de Juan Ávila

La primera Semana Taurina comienza con una novillada de Juan Ávila

Del 25 al 29 de junio la Associació de Penyes Taurines, en colaboración con el Ayuntaiento de Puçol, ha organizado la Semana Taurina que, en su primera edición ha sido enfocada como un concurso de ganaderías.

Sin embargo, la semana tuvo un aperitivo. Fue el día 24 de junio, Sant Joan, patrón del municipio, en el que las peñas organizaron una sesión taurina mixta: mitad toreo de capa, mitad festejo popular. La tarde se desarrolló bajo un fuerte calor, pese a lo cual el público acudió en masa dispuesto a pasárselo en grande en un recinto portátil que hacía años que no se veía en Puçol.

A las siete de la tarde, y vestido de corto, hacía el paseíllo el novillero local Juan Ávila, acompañado de su cuadrilla habitual: José Luis Ortiz, Vicente Peris, Jaime Izquierdo y Juan José Amores.

El novillero se enfrentaba a dos erales de la ganadería gaditana de Marcos Núñez, que estaban bien presentados, aunque ambos anduvieron escasos de fuerzas. El primero era más pequeño, pero con más movilidad. El segundo, de más peso, ofreció en cambio menos dinamismo.

En general, Juan Ávila estuvo por encima de sus oponentes, muy voluntarioso y con unas ganas enormes de agradar a sus paisanos, que esperan de él que llegue a lo más alto, siempre apoyado por esa incansable peña que le sigue a todas partes y preside Vicente Medina.

La tarde del 24 de junio era la primera vez que se podía ver torear en Puçol a su joven ídolo, por lo que la plaza registró una importante entrada: por encima de los 2.500 espectadores.

Al finalizar el toreo se montaron en la arena los aparatos necesarios para la prometida jornada de ''bous al carrer'': pirámides, banco y entablado pasaron a ocupar su sitio en el centro del ruedo, mientras que el centro de atención era el ganadero local, Jaime Bosch ''El Saliner'', que tiene la finca en la partida de Els moros, en el término de Sagunto. Suya era la responsabilidad de abrir plaza.

Se soltaron tres vaquillas y un toro en puntas. Vacas que salieron corredoras y pusieron en más de un apuro a los muchos aficionados que se encontraban en la plaza. Incluso hubo dos leves percances debido a la aglomeración de público, aunque no tuvieron consecuencias graves y, eso sí, sirvieron para hacer reír a los espectadores asistentes.

29 Junio 2003
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