Y en el día de San Juan un millar de abuelitos se dejó llevar al huerto

Y en el día de San Juan un millar de abuelitos se dejó llevar al huerto

Si Fermina Merlo era la protagonista indiscutible en el acto que abría las celebraciones de Sant Joan, la tercera edad en su conjunto era el invitado de honor a la comida de hermandad organizada y patrocinada por el Ayuntamiento.

En esta edición hubo dos novedades respecto a los últimos años: la comida era en El Puig y en un local tan prestigioso como el Huerto de Santa María. Quizá estas bazas fueron las que más influyeron para subir el número de comensales, habitualmente situado en torno a 800, hasta el millar que se alcanzó en esta ocasión lo que, unido a las altas temperaturas, obligó a la organización a tomar una decisión inédita: ocupar dos salones distintos dentro del recinto, para evitar que ningún grupo estuviera al sol y conseguir que la comida fuera recordada por lo que es, una fiesta, no por las condiciones climatológicas en las que se desarrolló.

''Durante estos años hemos estado haciendo una política dirigida a las personas, de ahí que nuestra preocupación fundamental sea vuestro bienestar'' -subrayó el alcalde, Josep Mª Iborra, durante su discurso de apertura-. ''Federico Caro ha sido un gran concejal de la tercera edad, pero Pepa Conesa tiene muchas ganas y experiencia en el trato con amplios grupos, por lo que seguro que será otra gran concejal para vosotros. Además, ahora tenemos la Casa de Cultura, el Espai Social La Barraca y el Espai Social dels Majors, tres locales que tenemos que llenar de actividades trabajando conjuntamente los políticos y el Consell Municipal dels Majors''.

En su discurso también tuvo palabras para la Generalitat Valenciana, de la que siguen esperando apoyo económico para programar actividades de la tercera edad en el nuevo Espai Social, que ha sido financiado íntegramente por el Ayuntamiento.

Precisamente de la organización de actividades en ese nuevo local habló Joaquín Esteve, como presidente del Consell Municipal dels Majors, y lo hizo para recordar que es una obligación de todos los mayores de Puçol responder como se merece ''al esfuerzo realizado para dotarnos de unas instalaciones de primera línea, por ello hemos de procurar que sea un local de todos y para todos y multiplicar el provecho que actualmente le estamos sacando''.

Aunque si de provecho se trata, sin duda ''buen provecho'' sacaron todos los comensales presentes al apetitoso menú ofrecido para la ocasión, regado con abundante bebida y finalizado con un toque de distinción: el obsequio que cada año el Ayuntamiento realiza a todos los asistentes a la comida.

El resto ya fue únicamente trabajo para los cinco conductores de Autocares Luz, la empresa encargada de devolver a los participantes a Puçol. Aunque no todos estaban interesados en volver a casa: para más de uno la tarde no había hecho más que empezar y la fiesta continuó con música y baile en... efectivamente, en el Espai Social dels Majors.

Y en el día de San Juan un millar de abuelitos se dejó llevar al huerto


30 Junio 2003
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