Historia de Puçol (11): Antigüedades Romanas de Puçol

Historia de Puçol (11): Antigüedades Romanas de Puçol

En 1608 se recogieron diversos restos arqueológicos en el campo denominado el Villar, situado entre Puçol y El Puig, que continuaron apareciendo en 1745, 1765 y 1777, auspiciados por el Arzobispado y cuyos restos pasaron a formar un incipiente Museo que se creó en el Palacio Arzobispal. Este museo fue destruido por una bomba incendiaria lanzada por las tropas napoleónicas en 1812 al sitiar Valencia.

En febrero de 1915, al roturar unos terrenos en el sitio conocido como Trull dels Moros fue encontrada por un vecino de Massamagrell, Ramón Ferrer Fenollera, una cabeza mutilada de un joven Baco labrada en mármol. Se conoció este hallazgo como el cap de moro, por ser atribuido tal y como era el sentir popular con todo lo antiguo, como obra de moros.

Continuó este importante descubrimiento consistente en monedas romanas y restos humanos, grandes ánforas con huesos, ladrillos de masa compacta, losetas de mármol, fragmentos de capiteles, cerámicas, etc. Y el principio de un corredor de muros con sillares ennegrecidos que pertenecerían a algún templo romano o necrópolis.

Luis Tramoyeres Blasco, corresponsal de la Real Academia de la Historia, visitó el 15 de marzo de ese mismo año el lugar acompañado del principal propietario del campo, Francisco Boví, para confirmar, después de haber inspeccionado el lugar del descubrimiento, que había sido en tiempos del Imperio una importante villa romana. Estos terrenos formaban parte de la denominada partida de Gausa que, junto a la de la Rif, ya aparecen mencionadas repetidas veces en el Repartiment (1238), libro en el que figuran anotadas todas las fincas rústicas y urbanas que hizo Jaime I a los que le ayudaron en la conquista de las tierras valencianas.


22 Septiembre 2003
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