Veinte años de la falla Palau-La torre

Veinte años de la falla Palau-La torre

Esperamos que con este resumen podáis haceros una idea de unas fallas que han sido inolvidables para todos.

El día 15, por la tarde, tuvimos los juegos para los más pequeños de la falla y de toda la población, aunque siempre hay algún mayor que se lo pasa bien entre tanto niño. Por la noche, la primera cena conjunta y luego la plantá de la falla grande y la pequeña... siempre con el deseo de que alguna consiguiese un buen premio.

El día 16 comenzamos con la primera despertá que, como todas las demás, suele ir muy cargada de pólvora. Ya por la tarde, la entrega de premios y, como siempre, Palau salió de allí sin los premios esperados. En aquel momento nos sentimos mal, pero ya por la noche, con el karaoke, todo cambió: a fin de cuentas, nos habíamos levado el premio al ninot infantil indultado, al mejor llibret y el segundo premio, tanto en fallas grandes como en infantiles.

El día 17 fue tranquilo, ya que por la noche eran los playbacks y todos los queríamos tener bien preparados, aunque eso sí, siempre hay pequeños cambios a última hora.

El día 18, como cada mañana, una sonora despertá y el almuerzo, seguido del pasacalles por distintas calles del pueblo, aunque hay que reconocer que se vistió muy poca gente ya que por la tarde era la ofrenda y muchos se reservaron para este acto. Por la noche actuó la Orquesta Escándalo, seguida de la embolada de un “toro de cartón” de la mejor ganadería: nuestra falla.


Tras la despertá, el día 19 continuó con la misa a Sant Josep, pero como había mucha gente durmiendo, al santo le rezaron pocos falleros. A las 2’30 hicimos la mascletá, que fue encendida por nuestros presidentes y la fallera mayor, aunque faltó Elena –la fallera mayor infantil– porque le tiene miedo a los petardos y no quiso acercarse. Todos juntos, más de noventa personas, fuimos después a la comida de Sant Josep: al decir el tradicional discurso, Paco, nuestro presidente, se emocionó mucho.

Ya por la noche, la última cena y, a continuación, Elena y José Antonio posaron para la foto y el presidente encendió la traca. Con mucha tristeza vimos cómo nuestra falla se quemaba, aunque no lloraron ni el presidente ni la fallera mayor infantil.

Pasada la medianoche se encendió el castillo y, al finalizar, los fuegos de artificio y la cremá de nuestra falla grande. En este momento ya comienza el nuevo ejercicio de nuestra falla, aunque todo no acabó ahí, ya que la fiesta siguió en nuestro casal, con la actuación de un dúo musical.

Esperamos que todos hayan disfrutado y que las de 2005 sean aún mejor.

Aitor Caballer

Fallero de Palau-La torre.

 

25 Abril 2004
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