Mado Beltrán es nombrada Musa de la Música para el 2004

Mado Beltrán es nombrada Musa de la Música para el 2004

“Estoy toda la vida tocando el clarinete en la banda, por eso cuando surgió la posibilidad de ser elegida Musa de la Música era colmar una de mis ilusiones”.

Joven, alegre y sincera. Mª Dolores Beltrán Esteve, fue nombrada el domingo 25 de abril Musa de la Música para el presente año, en un concierto que también servía de clausura a los actos de celebración de los 25 años de ayuntamientos democráticos.

Mado, que es como prefiere que la llamen, se presentó voluntaria para sustituir a su amiga Charo Sánchez, que ha sido la musa del año pasado y, ahora que ya ha sido presentada, sólo una cosa le entristece: “voy a disfrutar al máximo de este año y, sobre todo, voy a poder escuchar los conciertos del Centro Musical e Instructivo Santa Cecilia... la pena es que no voy a poder tocar en los actos más importantes”.

Y es que precisamente esa es la tarea de la musa, representar al CMI en los actos más destacados, acompañada siempre del presidente, José Sancho, quien se muestra muy satisfecho de haber recuperado una tradición que se perdió durante unos años: “Santa Cecilia tiene ahora cuarenta y cinco años de historia y la tradición de la elección de la musa se perdió en los años setenta y ochenta, pero se recuperó hace doce años y hoy por hoy es un orgullo ver que todos los años tenemos candidatas nuevas para el cargo”.


El concierto del 25 aniversario de ayuntamientos democráticos fue ya el primer acto oficial de Mado Beltrán, quien muy pronto también presidirá el concierto de Sant Joan, la ofrenda del 6 de septiembre, el concierto del 9 de octubre, la semana de Santa Cecilia en noviembre y todos aquellos festivales de primer orden en los que participe Santa Cecilia.

Hablando del concierto, Juan Gonzalo Gómez Deval dirigió al CMI ante las ciento cincuenta personas asistentes al salón de actos, en un concierto matinal que en su primera parte contó con el pasodoble “Puçol”, el “Orfeón de los infiernos” de Offenbach y una suite de “My fair Lady” de Lerner y Loewe. Y, tras la elección de la musa en el descanso, se cerró con la interpretación de tres piezas más: “Del Perelló a Catarroja” de Serrano, “La alegría de la huerta” de Chueca y el “Himno a Puçol”, del propio Juan Gonzalo Gómez Deval.

 

30 Abril 2004
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