Alumnos del Programa de Garantía Social instalan redes de riego en La Costera

Alumnos del Programa de Garantía Social instalan redes de riego en La Costera

En la actualidad, cada vez es más frecuente encontrar alumnos que abandonan los estudios a los dieciséis años. Independientemente de los motivos que le conduzcan a ello, son muchos los que carecen de una formación adecuada para poder enfrentarse a un trabajo. La finca municipal La Costera ha sido el lugar de formación elegido para poner en marcha distintas experiencias destinadas a combatir estas carencias formativas: casas de oficios, escuelas taller, talleres y, ahora, programas de garantía social.Desde el mes de septiembre, un grupo de catorce alumnos, todos ellos entre 16 y 18 años, acuden cada día a las 7 de la mañana para recibir formación teórica y práctica sobre fontanería. Tras un primer trimestre que arrojó resultados muy positivos en la formación, desde el mes de marzo su trabajo se ha centrado en realizar instalaciones reales, lo que no sólo conlleva un enorme aprendizaje práctico, sino que también supone mejorar las propias instalaciones de la finca municipal.

“Las instalaciones que había estaban en un estado caótico, por lo que tuvimos que empezar por diseñar una red de agua lógica” –explica el profesor, Miguel Sebastián Martínez Romero–. “Hemos diseñado dos zonas de riego periférico por goteo, con unos 2.000 metros lineales de tubería que sirve para el riego de 10.000 metros cuadrados. Además, hemos centralizado la instalación para que se pueda controlar en un futuro de forma automática todo el sistema de riego”.

Del 8 de marzo al 31 de mayo los catorce alumnos trabajan en esta extensa instalación, que incluye además mejoras en el riego de los invernaderos, mediante la instalación de un sistema de rociadores en forma de lluvia, y reparaciones en el albergue y otras naves de La Costera.


Para la única alumna, María Escudero, la experiencia está siendo muy positiva, pese a haberse convertido en el blanco habitual de las bromas de sus compañeros: “pero es muy duro comenzar las clases teóricas a las siete de la mañana, menos mal que Laura Bosch nos las hace agradables. Eso sí, a partir de las diez, con las prácticas en las naves o los talleres de riego por toda la montaña la cosa se hace más llevadera”.

De la misma opinión es Sergio Sarrión, uno de sus compañeros, quien asegura que el Programa de Garantía Social es una forma muy atractiva de conocer una profesión “y, por si fuera poco, además nos pagan por aprender”.

La experiencia se dará a conocer los días 5 y 6 de mayo en Bétera, donde se va a realizar un encuentro de poblaciones que cuentan con programas de garantía social. Durante las jornadas, no sólo se mostrará el trabajo realizado por cada grupo, sino que también se realizarán actividades lúdicas y de participación destinadas a potenciar los lazos de colaboración entre estos alumnos, unos lazos que en Puçol funcionan a la perfección, como demuestran las palabras de Sergio Sarrión: “algunos de nosotros vamos a intentar dedicarnos a la fontanería como profesión, incluso los hay que han hablado de formar una empresa, quizá una cooperativa”.

 

06 Mayo 2004
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