Canto de pájaros silvestres: un deporte, dos estilos

Canto de pájaros silvestres: un deporte, dos estilos

El canto de pájaros silvestres es una de las modalidades deportivas más antiguas que se conocen, de hecho se conservan escritos del siglo XIX explicando técnicas para obtener un mejor resultado de estos pájaros enjaulados, sobre todo jilgueros, pardillos, gafarrones y verderones.

Hoy en día este deporte, que algunos prefieren considerar un arte, divide a sus seguidores en dos escuelas: los que trabajan exclusivamente con pájaros voláticos (es decir, cazados en el campo con redes) a los que enseñan a base de CDs con cantos pregrabados; frente a los que prefieren hacerlo con pájaros criados por ellos mismos y sin ningún tipo de medio artificial, sólo oyendo el canto de otros pájaros.

Esteban Guerrero y Roberto García Vallés son dos ejemplos ilustrativos de estas tendencias. Ambos pertenecen a la Asociación Ornitológica “El pardillo”, que el pasado 25 de abril organizó su último campeonato social antes de acudir el próximo 8 de mayo al autonómico de Onda; ambos, además, están acostumbrados a copar gran parte de los premios en los torneos que organiza el club; ambos comenzaron su afición a los ocho o nueve años... aunque, eso sí, ambos tienen técnicas muy muy distintas.

“Trabajo con pájaros cogidos en julio y agosto” –explica Esteban Guerrero–, “a los que educo y finalmente elijo los que más me gustan, el resto los suelto en octubre. Actualmente tengo doce pájaros, todos ellos pardillos y gafarrones, porque su canto es el que más me gusta. Y los educo sin casetes ni CDs, sólo con el canto de otros pájaros que coloco junto a ellos... de ahí que no trabaje con jilgueros ni verderones, ya que son pájaros cuyo canto se contagia rápidamente de lo que oyen alrededor y no sirven para competir”.

Acompañado de su mujer, Esteban Guerrero fue uno de los setenta participantes en la prueba de Puçol y, como viene siendo habitual, quedó campeón en la modalidad de “pardillo joven”, por lo que será uno de los participantes en el autonómico de Onda.

“De todas formas, nuestro nivel actual es más bajo que el que teníamos en los ochenta y comienzos de los años noventa” –confiesa Roberto García Vallés, actual presidente del club–, “ello es debido a que nosotros nos hemos mantenido en una línea muy tradicional y otros han apostado por renovar el deporte, aunque sea a base de dinero: se están dando casos de criadores que pagan hasta tres mil euros por un pardillo sólo para asegurarse poder ganar el campeonato autonómico... De todas formas, eso del dinero no es lo mismo, lo bonito es criar la cantera propia”.


Roberto García sabe de lo que habla: fue fundador de la asociación hace ya 26 años, estuvo cuatro como vicepresidente, ocho como presidente, se tomó un pequeño descanso y ahora vuelve a la presidencia. Un largo camino en el que lo único que no ha cambiado es su forma de enfrentarse al silvestrismo.

“Yo hago mi cantera. Los crío en casa, aunque también tengo algunos voláticos, los empapuzo, les pongo continuamente un CD con una selección de cantos que yo mismo he confeccionado y les hago escuchar esa selección siempre tapados, para que estén más tranquilos y se fijen más en el canto”.

Tampoco le va mal a Roberto con su técnica: en el campeonato social del 25 de abril logró varios segundos y terceros puestos, que automáticamente le clasifican para el autonómico de Onda y de ahí, a finales de mayo, los mejores acudirán al campeonato de España.

La entrega de premios, celebrada en el mismo campo antiguo de fútbol donde se celebró la prueba, contó con la presenc

05 Mayo 2004
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