'El sendero de la mano vacía': un deporte para el cuerpo y la mente

'El sendero de la mano vacía': un deporte para el cuerpo y la mente

‘El kárate no es peligroso, provocan muchos más accidentes otros deportes, ya que aquí los golpes están controlados. Y en el caso de las katas, se trata sólo de imaginar un combate para reaccionar ante los teóricos movimientos del contrario, por lo que se ejercita tanto el cuerpo como la mente.’ Las palabras son de José Claramunt, coordinador del Campeonato Provincial de Kárate celebrado en el Palau d’esports de Puçol el sábado, 22 de febrero, donde se dieron cita más de cien participantes de la práctica totalidad de clubes federados en la provincia. Para este veterano profesor, que lleva veinte años enseñando kárate en la población, es normal que en Puçol no haya seniors que quieran competir, porque la esencia de este deporte se encuentra en la ‘visualización’ del combate para mejorar el estado físico e intelectual, ejercitando sobre todo el sentido de la lateralidad: ‘no olvidemos que las artes marciales modernas han sido generalmente potenciadas por educadores y pedagogos, incluso el impulsor del kárate es Gichin Funakoshi, un pedagogo japonés que comenzó a enseñar, a mediados del siglo pasado, sus conocimientos en escuelas orientales, siendo luego sus alumnos quienes lo difundieron por todo el mundo en los años sesenta, bajo la supervisión de la Japan Karate Associa-tion, a través de su enseñanza en las principales universidades del mundo’. Si bien el kárate moderno tiene una vertiente claramente didáctica, materializada en los torneos de ‘katas’, en los cuales no hay contacto entre adversarios, sólo una simulación por parte de un único participante, que imagina cómo son los movimientos del contrario para contrarrestarlos, lo cierto es que en sus orígenes el kárate fue un arma mortífera, surgida en la época de las guerras medievales japonesas para hacer frente a los samuráis: ‘otras artes marciales, como el judo o el jiu-jitsu, no tenían nada que hacer ante las espadas de los samuráis, por lo que se creó esta forma de combate en la cual de un solo golpe tenían que acabar con el adversario y todo ello aprovechando las pequeñas rendijas de las recias armaduras que llevaban... y evitando los ataques de sus espadas’. En definitiva, en sus orígenes, el kárate estaba destinado a propinar un golpe certero, a través de los pequeños huecos de una armadura, para acabar con un poderoso samurai, de ahí que la traducción literal de ‘karate-do’ sea ‘el sendero de la mano vacía’ y que esta vertiente combativa del kárate tenga hoy en día su continuación en los campeonatos de ‘kumite’, donde sí se produce el contacto entre adversarios y en donde la visualización da paso al golpe certero, y la imaginación es sustituida por el acoso y derribo del enemigo. Ambas vertientes, katas y kumite, tuvieron una amplia representación entre el centenar de participantes en el Campeonato Provincial celebrado en Puçol, quedando al final vencedores en katas Jesús Quinto y Paquibel Soler, mientras que en kumite los trofeos fueron más numerosos, debido a las tres categorías masculinas según el peso: Francisco Devesa (más de 75 kilos), Antonio Montero (menos de 75 kilos) y Jesús Quinto (menos de 65 kilos). Las damas, poco amigas de dar a conocer su peso exacto, participan todas en una única categoría, donde la vencedora fue Esther González.

28 Marzo 2003
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