Un rodaje inolvidable para las alumnas del Instituto de Secundaria

Un rodaje inolvidable para las alumnas del Instituto de Secundaria

El día empezó como otro cualquiera. Llegamos a clase, nos sentamos y Jordi, nuestro tutor, nos propuso realizar un corto con motivo del “Día de la Dona”, sugerido por el Ayuntamiento de Puçol. En un principio no estábamos muy seguras de poder llevarlo a cabo, pues nos encontr´bamos hasta arriba de trabajos y exámenes. Finalmente, decidimos embarcarnos en este excitante y novedoso proyecto. Al día siguiente, nuestro tutor trajo el guión del cortometraje y repartió los papeles. Tras varios ensayos (muy pocos), llegó el día de la grabación. Preparamos el vestuario, el dragón, ensayamos el diálogo, la danza y todo en muy poco tiempo, pero con muchas ganas. Nosotras habíamos hecho obras de teatro y pensábamos que sería parecido a grabar una mini película, pero no fue así. Las escenas las tienes que repetir muchas veces, y no porque no salgan bien, sino porque luego, a la hora de hacer el montaje, se necesitan varias perspectivas de cada escena. Bueno, lo dicho, el día de la grabación llegamos a la Casa de Cultura a las nueve y media de la mañana, y algunos de los actores que participaban en la grabación no salieron hasta las nueve de la noche, lo que quiere decir que grabar un corto requiere mucho tiempo y hasta ahora no sabíamos lo duro que es trabajar en una película, tanto para los actores como para el equipo técnico, que nos comentó que normalmente tardan tres veces más tiempo en montarla que en grabarla. Fue una grabación dura e intensa, pero valió la pena haberse atrevido con este reto. Un texto de: Isabel Lluch, Jessica Soto y Ana Samit.

10 Marzo 2003
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