Contrastar 'la vida'

Contrastar 'la vida'

Próximamente, poniendo en práctica una idea original de Sabín, esperamos que sea posible ver en Tele—Puçol una serie de capítulos que tratarán sobre la marginación de la mujer, unos sketchs televisivos que han sido escritos e interpretados por alumnos del Instituto Público de Puçol. Esta serie, como ya iréis descubriendo, parte de un supuesto muy sencillo: invertir los papeles (una intención muy cinematográfica), cambiar los roles, actuar en la pequeña pantalla para conseguir que la vida futura se transforme y convierta en ridículas determinadas ‘actuacio-nes’ que ahora son usuales, normales, cotidianas. En realidad, rectificar es de sabios, acabamos de escribir que ésta es una serie para ver, pero lo que deseamos todos de verdad (profesores, alumnos y técnicos del Ayuntamiento) es que nuestro trabajo se mire, deseamos que os fijéis en él no por su forma, no por su bondad intrínseca, sino por lo que significa. Nuestro objetivo es pues, dicho en otras palabras, que, si es posible, reflexionéis sobre las situaciones contrastadas descritas en ellos. Pero, atención, para conseguir esta meta no bastará con ver distraídamente cualquier cosa. Habrá que mirar con atención para reconocer lo que está mal, sentirlo ridículo y, al tomar conciencia del problema, actuar para cambiarlo en el futuro. Ni que decir tiene que este cambio es de prever que será futuro porque, desgraciadamente, parece que los tiempos nuevos todavía no están aquí, que estas actitudes ridículas todavía se practican (¡y mucho!), todavía son ‘normales’. Nosotros, en cambio, deseamos lo nuevo, lo que está por llegar, la igualdad en la diferencia de hombres y mujeres, por más que la tozuda realidad nos cocee con la evidencia de que, en muchas familias, las mujeres siguen soportando una doble jornada laboral (trabajando en las tareas del hogar y fuera de él); tal vez sea cierto que bastantes hombres jóvenes ‘ayuden’ pero aún lo es más que la inmensa mayoría no comparte por igual las tareas de la casa. Más desgraciadamente todavía, la discriminación no acaba aquí. Las mujeres sufren malos tratos y cobran menos salario por igual trabajo que los hombres. Las mujeres, dicho más poéticamente, tienen que librarse de los ‘dragones modernos’ (episodio VI) que en forma de ablaciones, violaciones, muertes y malos tratos las castigan y reprimen. Parece pues que nos espera a todos un tiempo largo de trabajo para el cambio, y que padres, madres, educadores y personas de buena voluntad en general habremos de combatir codo con codo para vencer la ‘mala imagen que los medios dan de la mujer (publicidad sexista: episodio V), para repetir mil veces a los descuidados o aprovecha-dos: no t’enganyes, no s’enganyeu (episodio IV). Así pues, ¿qué mejor que jóvenes estudiantes para pensar y actuar la nueva realidad por venir? ¿Qué mejor institución—instituto que aquella que se esfuerza para educar? ¿Qué mejor utilización de los recursos públicos que la formación en el respeto y en la eliminación de las discriminaciones? ¿Qué mejor televisión pública que aquella que se ocupa y se preocupa del servicio a la comunidad? ¿Qué mejor idea, en fin, que contrastar la realidad para contribuir a que ésta cambie? A todos nos ha costado un esfuerzo adicional, una entrega de tiempo, esta serie. Hemos tenido que abandonar el estudio de materias tradicionales o las ocupaciones cotidianas, dejar a un lado exámenes y preocuparnos por (re) vivir nuestra vida de todos los días... y ante un ojo muy avispado, ante una cámara. Pero nos lo hemos pasado bien. Habremos perdido sueño, pero hemos aprendido y confiamos en hacer aprender a alguien que nos mire. Éste ha sido nuestro humilde regalo para todos: hemos entregado lo más valioso que tenemos, os hemos dado nuestro tiempo. Por eso, no nos resistimos a contaros lo que significa contrastar. Contrastar significa resistir. Significa mantenerse firme frente a algo o alguien. Contrastar significa someter a prueba el valor, la autenticidad, la pureza de una creencia o de una cosa. Y, por eso mismo, contraste significa lucha o combate, pero también simboliza la señal que acredita algo y, sobre todo, el contraste indica a los marinos el cambio brusco de un viento a otro contrario... definiciones todas que podéis encontrar en las entradas correspondientes del diccionario de María Moliner. Si convenís con nosotros que todos somos, más o menos, marinos en un océano agitado al que llamamos vida, nuestro humilde trabajo desea contrastar la vida, resistir para cambiar, hacer mirar para estar atentos al cambio de viento que transforme la opresión y la discriminación de la mujer de hoy en la libertad de un mañana que permita elegir para ser igual pero diferente. Barca nova i bon vent, una dita molt marinera i molt valenciana para guanyar el futurts. PILAR MILLAN y ROBERT CERDÀ Profesores del Instituto de Secundaria de Puçol

22 Marzo 2003
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