UD Puçol, una filosofía de trabajo y compañerismo bajo su lema: «Junts tornem!»

Hace ya cinco años que la Unión Deportiva Puçol inició un proyecto dirigido a hacer crecer el club y la escuela de fútbol local bajo una filosofía de esfuerzo basada en el compañerismo. El proyecto ha dado sus frutos, con unos resultados brillantes que llevaron el pasado año a la UD a las puertas del ascenso, y que ahora se ha visto entorpecido por la llegada de la Covid-19. Pero esto no es suficiente para frenarlos.

La escuela de fútbol local ha experimentado un crecimiento considerable durante los últimos cinco años, con una plantilla que actualmente supera los 220 futbolistas. «Es síntoma de que la parte competitiva y de obtener buenos resultados no es el objetivo principal del club», apunta Fernando García,entrenador del primer equipo, «sino que todo el mundo pueda hacer fútbol en Puçol».

Pero la competición también importa, y mucho. Sin ir más lejos, el primer equipo se proclamó campeón de liga en su categoría de Preferente la pasada temporada, obteniendo un pase para jugar la promoción de ascenso a Tercera División y las previas de la Copa del Rey.

Y este año tampoco iba nada mal. De hecho, el Infantil A ha finalizado como campeón de liga tras varios meses de liderazgo, hasta que la Federación dio por finalizada la temporada ante la llegada de la Covid-19 y la crisis sociosanitaria. «Algunos equipos de la escuela estaban cerca del descenso y, otros, de ser campeones». Por su parte, el primer equipo salía de una mala racha que, entre lesiones y otros contratiempos, había condicionado la primera vuelta de la temporada.

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«Llevábamos una línea muy ascendente; solo habíamos perdido 2 partidos de los últimos 14, y todavía quedaban 8 por jugarse», apunta el entrenador, recalcando que, acostumbrados a jugar bajo presión, tenían buenas expectativas para continuar ascendiendo en la clasificación: «Todavía quedaba un tercio de temporada, que es cuando se cambian las cosas».

Pero la suspensión de la temporada frenó la tendencia ascendente del primer equipo, que finalmente se ha tenido que conformar con la séptima posición. «Ojalá hubiéramos estado entre los tres primeros para jugar la promoción de ascenso, pero bueno, el balance es positivo y hacer deporte con amigos siempre es una buena combinación».

Y es que, tras años compartiendo césped, los jugadores de la UD Puçol se conocen al dedillo y viven un ambiente familiar muy favorable para entenderse sobre el campo, pero también para disfrutar de su deporte rodeados de amigos. «Tienen una amistad total, porque la mayor parte es de Puçol y, si no, ha tenido alguna relación con el pueblo o con la escuela; es como si fuera su casa».

Al igual que para el resto de deportistas y personas en general, el confinamiento ha sido un golpe duro para los integrantes de este club, que ha seguido un sistema de entrenamiento planificado por el preparador físico y el entrenador para mantener las condiciones físicas de sus jugadores en la medida de lo posible. «Y también para vernos las caras, charlar un poco...», destaca Fernando: «Veíamos que algunos estaban más fastidiados, otros más expuestos porque trabajan en supermercados... Pero en general, el equipo estaba bien».

Un día llegó lo que todos esperaban: poder pisar la calle. Al menos, para hacer deporte. Eso sí, con cautela y realizando ejercicios muy progresivos. «De momento no hay lesionados porque están haciendo caso, han estado haciendo ejercicios de fuerza y van poco a poco», comenta el entrenador.

Desde que se confirmó la suspensión de la temporada y ante la incertidumbre de cuándo comenzará la próxima, los entrenadores han dejado más libertad a los jugadores, que ya no siguen un plan de mantenimiento. Pero nadie se acomoda durante este periodo de transición: «tengo un grupo que, además de futbolistas son deportistas, y están haciendo lo que les gusta: correr, caminar, bicicleta, tenis...». Un grupo que no solo cuida el estado físico, sino también la alimentación y, en definitiva, su salud.

Pero echan de menos el balón. «Saliendo a correr se cogerán más rápido, aunque falta la práctica del fútbol», algo que retomarán antes de la próxima temporada: «Con una pretemporada normal, de cuatro o cinco semanas jugando a fútbol, estaríamos listos para competir perfectamente».

Todo está en el aire de cara al próximo año pero, tal y como aseguran desde el club, el nivel de motivación es máximo: «Cuando te quitan una cosa que te gusta mucho, tienes aún más ganas de hacerlo... Volveremos a sentir esa adrenalina que se genera en los partidos».

Por ahora están a la espera de conocer la fecha que dará inicio a la próxima temporada, para comenzar a planificarla y encaminarse a aquello que les define, les motiva y, en definitiva, que ha construido la familia que son. Al parecer, es algo más que un deporte. Y en ese momento podrán decir, con más fuerza que nunca... Junts tornem.

Informa: Irene Mollá Fotos: UD Puçol

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25 Mayo 2020
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