Un alumno de Caxton College llega al Imperial College para mejorar «la aviación del futuro»

El Imperial College, prestigiosa universidad británica, ha admitido en la facultad de Ingeniería Aeronáutica (top 7 en el ranking mundial) a Kirill Surkov, un alumno del este colegio británico de Puçol que lleva diez años viviendo en Valencia y aspira a mejorar la seguridad en la aviación. Coincidirá con otro estudiante que accedió el año pasado al grado de Matemáticas.

El Gobierno británico, al conocer que Kirill Surkov, alumno recién graduado en Caxton College, iba a estudiar Aeronáutica en Londres, le exigió un certificado que garantizase que el elevado conocimiento científico que recibiría en la universidad no lo pondría al «servicio del mal».

Varios de los profesores que le impartieron clase durante su Bachillerato tuvieron que asegurar al Foreign Office que las intenciones de su antiguo alumno eran buenas y que su aprendizaje serviría para mejorar la sociedad del futuro. Esta práctica burocrática es habitual con estudiantes extranjeros que van a cursar a Reino Unido algunos grados o postgrados relacionados con las Ciencias y la Tecnología.

«De la ingeniería aeronáutica me interesa la parte aérea ya que es una propiedad de la que el hombre carece. La náutica no me interesa tanto puesto que todos podemos llegar a nadar por nuestros propios medios, pero no podemos volar sin ayuda técnica. Por eso, me gustaría centrarme en la aviación e intentar que las aeronaves sean medios de transporte todavía más seguros y alcancen mayor velocidad en el futuro», asegura Surkov.

Este estudiante de origen ruso, afincado en la Comunidad Valenciana desde hace una década, se enfrentó hace un par de años a su primer reto de relevancia tecnológica al diseñar con éxito junto a un amigo su propio ordenador.

Este tipo de hazañas hacen pensar que Surkov, un emprendedor vocacional, va a pisar fuerte en esta nueva etapa académica, a pesar de la exigencia a la que va a estar sometido. «Comencé hace dos semanas aproximadamente y, a pesar de que estoy recibiendo clases a distancia por la cuarentena que debo cumplir, las asignaturas y los profesores son increíbles», explica satisfecho Surkov, a pesar de que todavía no ha podido disfrutar del campus.

Durante este curso las clases en el Imperial College van a ser semipresenciales. La mayoría online, aunque algunas serán en las aulas, con solo cinco o seis alumnos, a modo de tutorías. «La mayoría de asignaturas que tengo son de matemáticas, programación, ingeniería práctica y diseño 3D. Me gustan porque combinan muy bien la teoría con la práctica. Ahora estamos trabajando en un proyecto relacionado con la automoción y estoy disfrutando mucho. También se fomenta el trabajo fuera de clase, tanto de manera independiente como en equipo».

En estos momentos también tiene recuerdos para su anterior colegio en Puçol, a quien le está muy agradecido porque «recibí un alto nivel en matemáticas que ahora me permite estar al nivel de la exigencia del Imperial y un método de estudios que me está siendo muy útil en esta nueva etapa de aprendizaje».

El camino que ha recorrido para entrar a esta universidad de prestigio, novena en el ranking mundial QS y de la que han salido catorce premios Nobel, no ha sido sencillo. Detrás deja una huella de excelencia que ha marcado en las entrevistas, escritos y exámenes propuestos por el Imperial antes de admitirlo.

En definitiva, ha dado muestras de un nivel de esfuerzo y exigencia impecable, tal y como corroboran desde su antiguo colegio. «Kirill ha sido un apasionado de las Matemáticas y la Física, además de ser un chico humilde y responsable. Tenía una cabeza estupendamente amueblada y una mentalidad de ingeniero. Su objetivo era entrar en una de las top universities y lo ha conseguido por méritos propios», afirma Teresa Vila, docente y miembro del equipo de coordinación de Secundaria de Caxton College.

Informa: Isabel Bono | Foto: Marcus Hofferer

 

27 Octubre 2020
FaceBook  Twitter  

Información Adicional