El 10 de junio, una película sorpresa pondrá punto final a la quinta Semana de cine taurino

El 10 de junio, una película sorpresa pondrá punto final a la quinta Semana de cine taurino

Será en el Sindicato agrícola, comenzará cada noche con una cena de sobaquillo y seguirá con una proyección de cine, habrá complementos como en los viejos tiempos y se repasará el cine clásico taurino, pero la quinta edición pasará a la historia porque los espectadores no sabrán qué verán el último día, el jueves 10 de junio… hasta el último momento. 

La Semana de cine taurino surgió como una petición de los miembros del Consejo asesor taurino de Puçol, en un intento por recuperar una tradición anclada en los años 50, 60 y 70 del siglo pasado, la época en que el cine taurino era una tradición y también la época en que muchos de los miembros del consejo comenzaban a aficionarse a ambos espectáculos: el cine y los toros.

En sus primeras ediciones se realizó al aire libre, emulando las antiguas terrazas de verano, pero las inclemencias climatológicas, tan habituales a comienzos de junio (como se ha podido comprobar en la ultima edición de Puçol DeMostra, la tercera Feria comercial e industrial, donde la lluvia del 6 de junio deslució el final de la misma), aconsejaron trasladar las proyecciones a cubierto, por si acaso.

Desde hace tres años la Semana de cine taurino se celebra en el Sindicato agrícola y desde hace dos se acompaña además de una cena de sobaquillo a las 21’30 horas, seguida de la proyección de un cortometraje de complemento, una presentación del título estrella de la noche (a cargo de un miembro del Consejo asesor taurino) y la proyección del título elegido.

Hasta ahora, además, editábamos un libro con críticas, fichas, fotos y comentarios de las distintas películas proyectadas”, explica Manolo Piñol, concejal de Festejos taurinos. “Este año la austeridad nos ha llevado a desechar esta publicación, aunque al menos hemos completado cada proyección con un pequeño folleto, modesto, pero con información suficiente para que el público asistente pueda tener algunos datos de la película que se proyecta”.

¿Y qué películas se proyectan? He aquí la gran novedad de esta edición.

Para empezar, los cortometrajes de complemento del martes 8 y miércoles 9 de junio son de dibujos animados. Así, como suena, el mismísimo Walt Disney y los inolvidables Silvestre y Piolín son los protagonistas de los cortos de temática taurina que, seguramente, van a ser el gran descubrimiento de muchos aficionados a los toros… sencillamente porque no tenían ni idea de qué se habían perdido hasta ahora.

Ferdinando el toro, producida por Walt Disney, ganó el Oscar al mejor corto en el año 1938. ¿Una antigüedad? Depende. En apenas siete minutos, el cortometraje de dibujos animados cuenta la historia de un toro que acude a La Maestranza porque es considerado el más bravo del lugar, pero él prefiere amar la naturaleza, cuidar las plantas y huir de la violencia. ¿Un toro ecologista y antitaurino en 1938? ¿Y de la mano de Walt Disney, tachado de todo menos de progresista a lo largo de la historia? Ya lo decíamos, muchos taurinos no tenían ni idea de lo que se habían perdido hasta ahora. Se proyecta el día 8 a las 22 horas.

A continuación, El momento de la verdad (1965) de Francesco Rosi, un cineasta italiano conocido sobre todo por su cine comprometido políticamente (Salvatore Giuliano, Lucky Luciano, Cristo se paró en Éboli) que sorprende aquí con una reflexión sobre los campesinos españoles, los tejemanejes del mundo taurino y, en definitiva, la pobreza congénita de quienes acuden al ruedo como única forma de escapar de la miseria… quizá para caer nuevamente en la más triste de las manipulaciones del poder. Una versión que no siempre ha gustado a los amantes del cine taurino, aunque goza de un merecido prestigio entre la crítica especializada.

El miércoles 9, a las 22 horas, se proyecta otro corto de un valor insospechado: La carrera de toros es un perfecto ejemplo del cine de animación de Fritz Freleng, el mago de la Warner Bros y competidor directo de Disney durante muchos años. La trama gira en torno a las aventuras de Silvestre y Piolín (ya saben, el gato y el canario) en plenos sanfermines de Pamplona. Otra joya, en este caso de un cuarto de hora de duración, que dará una versión algo tópica de la fiesta, pero no por ello menos divertida.

Y, a continuación, la última versión de Currito de la Cruz (fechada en 1965), en la que Paco Rabal y Arturo Fernández volvían a contar por enésima vez la ascensión y caída del niño recogido por las monjas. Un ejemplo perfecto de “cine taurino tradicional”, muy acorde con el espíritu que animaba aquellas semanas taurinas al aire libre hace cincuenta años.

Y el jueves… el jueves es un misterio. La organización ha decidido que se proyecte una película sorpresa. Sólo se sabe que es el más actual de todos los títulos taurinos proyectados hasta ahora en las cinco semanas. Que es una película española. Que cuenta la biografía de un famoso torero del siglo pasado. Que su título sólo tiene una palabra. Y que… Bueno, se admiten apuestas, pero la respuesta sólo la sabrán los asistentes a la sesión del jueves 10 a las 22 horas, después de la correspondiente cena de sobaquillo.

Si te apetece, ya sabes: coges el bocata y al Sindicato agrícola. A pasar una velada como en los viejos tiempos. La bebida, el picoteo, el folleto informativo y la película son gratis.

 

08 Junio 2010
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