Más participantes que nunca en las calderas de Sant Antoni

Más participantes que nunca en las calderas de Sant Antoni

En 2009, las inscripciones para las calderas de Sant Antoni han batido récord de participantes. Más de 2.700 personas hicieron cola a mediodía del 18 de enero para probar el famoso “arrós amb fesols i naps” que elabora Calderes Albert de Foios. Ya por la tarde, la cabalgata de disfraces organizada por la Asociación cultural y taurina Bou de Sant Antoni, puso el toque de color y de humor para cerrar las fiestas de este año.

Las calderas del domingo 18 de enero, incluidas dentro del programa de festejos de Sant Antoni, son una tradición en Puçol y gozan de muy buena acogida por parte de todos los vecinos del municipio.

Mavi Galcerá, técnico de Fiestas del ayuntamiento, destaca que "en 2009 hemos batido un récord con más de 2.700 participantes, y se emplearon diecisiete calderas, tres más que las catorce del año pasado".

Aunque estas calderas están patrocinadas por el ayuntamiento, es de destacar la implicación y la ayuda que prestaron los miembros de la Asociación taurina Bou de Sant Antoni, ya que su colaboración es básica para que ese día todo salga bien.

Pero preparar un plato de arroz para tantos vecinos no es tarea fácil. Los veteranos cocineros de Calderes Albert comenzaron a cocinar el arrós amb fesols i naps a las 7'30, y a las 13'30 se inició el reparto entre los vecinos que iban llegando a la antigua estación de Renfe, con su ticket en la mano, para llevarse las raciones a su casa y degustarlas en compañía de sus familiares y amigos. "En una hora prácticamente se acabó el reparto, y este año incluso vino gente sin ticket, que aunque tuvo que esperar al final de la cola, no se quedó sin comer", continúa Mavi. "Este año todo ha salido a la perfección, gracias también a la actitud de la gente, que fue excelente".

A partir de las 17 horas siguió la fiesta con la cabalgata de disfraces, de la que Fernando Ferrer, representante de la Asociación cultural y taurina Bou de Sant Antoni destaca "la gran participación, tanto de aquéllos que desfilaron, como de los vecinos que salieron a la calle para verla".

Subidos en los carros, disfrazados y con cientos de kilos de confeti y chucherías para lanzar, iban los festeros de la Virgen al Pie de la Cruz, la Asociación taurina Bou de Sant Antoni y los vecinos del pueblo que quisieron sumarse a ella.

El recorrido fue más breve que las grandes cabalgatas de Reyes, fallas o las fiestas de septiembre, pero moverse por las estrechas calles del casco antiguo tiene su encanto, sobre todo porque nadie podía escapar a los lanzamientos desde las carrozas que, en ocasiones, se dejaban caer directamente en la cabeza de los más despistados. Una buena ducha y todo solucionado.

Informa: Nuria Martínez León

22 Enero 2009
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