'Contrasts': valoración de la experiencia por los alumnos de Bachillerato

'Contrasts': valoración de la experiencia por los alumnos de Bachillerato

Una pasada. Esas dos palabras podrían resumir nuestra experiencia con el cine. Desde el principio sabíamos que era una oportunidad de oro. Poder dar vida a unos personajes que sólo existían en nuestra imaginación, y que luego plasmamos en una historia, poder transmitir nuestra opinión sobre este tema tan arduo, incluso, demostrarnos a nosotros mismos (y a algunas personas) que, pese a que sólo tenemos diecisiete años y docenas de exámenes, podemos hacer todo lo que nos proponemos, sin miedo al esfuerzo o las responsabilidades que conllevan este reto.

Por otro lado, hemos de confesar que, tanto durante la realización del guión como durante el rodaje, hemos tenido miedo. Miedo a que no agradase, a no poder transmitir todos los sentimientos que queríamos, a desilusionarnos a nosotros mismos o a toda la gente que ha estado codo con codo con nosotros (profesores, amigos, equipo de realización...). Es cierto que era difícil, y duro, casi ''un suicidio'' (ya que hemos tenido que rodar todo el corto en sólo dos días), pero cuando hoy miércoles, 3 de marzo, después de estrenar nuestra obra, hemos sentido los aplausos de todo el cine, nos hemos dado cuenta que no ha salido tan mal, que hemos conseguido el resultado que queríamos, que ha impresionado a la gente. En fin, que ha gustado. Y éste era uno de los principales motivos por los que decidimos un día hacer un corto de cine.

Ahora, después de haberlo vivido todo, tanto la creación del guión, la elección de los personajes, los ensayos, el rodaje, etc., es cuando nos damos cuenta de todo lo que hemos aprendido. No sólo los trucos que hay en el cine, sino también la responsabilidad que comporta el hecho de dirigir un corto, la angustia que padeces cuando ves que la escena no sale... pero también el compañerismo que nos envuelve a todos los que estamos allí, el ''buen rollo'' que se crea, la seriedad con la que se trabaja... Estas cosas, por mucho que quieran, no se aprenden en los libros. Hay que experimentarlas y aprovecharlas, pero también padecerlas, para darte cuenta de qué es realmente el trabajo y, sobre todo, el trabajo en equipo.


Por eso, queremos dar las gracias a todo el mundo que ha trabajado incansablemente en el rodaje del Episodi I: Vides perdudes, en la creación de nuestro sueño, y, animar desde aquí a toda la gente, sobre todo a la gente joven, a que intente de todas las formas posibles realizar sus sueños, aunque parezca que no son posibles, porque como seguro que no son posibles es lamentándonos sin hacer nada al respecto.

Por último, intentar transmitir a todos que los jóvenes del Instituto de Enseñanza Secundaria de Puçol nos negamos rotundamente a los malos tratos a las mujeres o a la desigualdad de género. Ya está bien de tanta permisividad por parte de la sociedad y el gobierno, por eso, queremos remarcar una frase que sale en el corto y que resume bastante bien nuestro pensamiento: ''Lo que debería hacer la policía es poner menos multas y tener a estos  mamones bien vigilados''.

Lorena Lázaro y Lorena Martín

Alumnas de 2º de Bachillerato

 

08 Marzo 2004
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