A la Corda, cuatro jóvenes profesoras para las que la música es el principio de una gran amistad

A la Corda, cuatro jóvenes profesoras para las que la música es el principio de una gran amistad

Leonor, Gemma, María y Araceli son cuatro jóvenes que se conocieron estudiando en el conservatorio, comparten su labor pedagógica en distintas escuelas de música y, desde hace un año, han formado el cuarteto A la Corda: una apuesta por la música culta pero de una forma relajada, distendida, con piezas muy conocidas… ideal para cualquier evento donde la música la disfruten el público y los intérpretes.

Cuarteto: Composición para cantarse a cuatro voces diferentes, o para tocarse por cuatro instrumentos distintos entre sí”. La definición del Diccionario de la Real Academia Española no ofrece dudas, pero tanta objetividad en ocasiones no refleja todo lo que significa una expresión.

El cuarteto A la Corda es mucho más que un grupo de instrumentos: es un grupo de amigas, es una pasión por la música, es una demostración de amor al arte, es una sonrisa permanente mientras interpretan sobre el escenario… incluso cuando bajan de él.

Araceli Soler toca el cello y es de Benaguasil, María Carrión vive en Meliana y su instrumento es la viola, Gemma Ros también es de Meliana aunque prefiere el violín, el mismo instrumento que Leonor Simó, la única componente del cuarteto que es de Puçol.

Araceli, Gemma, María y Leonor tienen claro que les gusta tocar, que disfrutan juntas sobre cualquier escenario y que este año que llevan unidas como A la Corda sólo es el principio de una gran amistad

Nos conocemos de nuestro paso por el conservatorio, primero en Meliana y luego en el Conservatorio Superior de Valencia”, recuerda Leonor. “Más tarde, ya como profesoras, también hemos coincidido en distintas escuelas de música, como Silla o Canet de Berenguer”.

Tanta coincidencia tenía que desembocar en algún proyecto conjunto: sólo era cuestión de tirar de la cuerda y…

Y hace un año nació A la Corda, un cuarteto que ante todo disfruta con la música y contagia esa pasión a quienes escuchan a estas cuatro jóvenes interpretando piezas muy conocidas, porque lo suyo no es una música elitista, sino una mezcla de piezas clásicas y bandas sonoras de películas, una de sus fuentes más queridas.

Tenemos un montón de arreglos para cuartetos, aunque no sean de cuerda, y como somos profesoras los adaptamos nosotras mismas para poder interpretarlos, así que podemos elegir casi cualquier pieza para tocar”, afirma Gemma.

Casi cualquier pieza, pero puestos a elegir, mejor una cierta mano izquierda, a fin de cuentas lo que esta chicas pretenden es vivir de la música, algo no tan sencillo cuando no se trata de un grupo rock o pop de moda.

Se puede vivir de la música, pero sólo si eres profesora y además tienes este cuarteto con el que esperamos hacer algún día una gira con un caché adecuado, de momento lo consideramos como promocionales y prácticamente actuamos por amor al arte”, apunta María.

Su actuación durante la Semana de la Mujer en el Espai Jove forma parte de esa, llamémosla, “gira promocional”. Con el apoyo del Col·lectiu de Dones, pusieron fin a una jornada en la que también hubo un taller de maquillaje y un piscolabis… y, pese a todo, un centenar de personas, en su mayoría mujeres, tuvo paciencia para ver el inicio de su actuación.

Y si ves el inicio estás perdido: seguro que aguantas hasta el final.

Porque estas chicas transmiten tranquilidad, relajación, complicidad. Buscan llegar a todo tipo de públicos, con piezas ágiles, siempre con una sonrisa durante su actuación, intercalando piezas clásicas, como valses, con piezas bailables más actuales y con temas de películas sobradamente conocidas.

Un repertorio fácil para un público atento.

Aunque también válido para eventos sociales, porque A la Corda tiene claro que la fuente más normal de ingresos son los actos sociales, como el de la Semana de la Mujer, alcanzar una sala de conciertos es algo más complejo…

Bueno, tenemos un concierto para la Diputación de Badajoz esta primavera, o sea que no está nada mal”, asegura Araceli, aunque en seguida confiesa que hay un pequeño truco: “Claro, que mi padre es el director de la banda de Badajoz y quizá eso nos ha ayudado a conseguir esa actuación”.

Con ayudas o sin ellas, Araceli, Gemma, María y Leonor tienen claro que les gusta tocar, que disfrutan juntas sobre cualquier escenario y que este año que llevan unidas como A la Corda no es más que la punta del iceberg, porque están seguras que van a continuar con sus conciertos llenando salas…

Para las cuatro, ha sido un año de película: “El principio de una gran amistad”, que diría un tal Bogart, Humphrey Bogart.

Informa: Sabín

fotos_noticia

207-cuarteto_corda-9

 

22 Marzo 2012
FaceBook  Twitter  
quepaso portada 1

Información Adicional