El 8 de marzo, las Mujeres Tyrius pusieron el jamón y los aperitivos, Olla Xunta añadió la sal

El 8 de marzo, las Mujeres Tyrius pusieron el jamón y los aperitivos, Olla Xunta añadió la sal

Con otra gran asistencia de público, el Espai Jove acogió el jueves 8 de marzo, por la tarde, el acto organizado por las Mujeres Tyrius dentro de la Semana de la Mujer: una colección de monólogos bajo el título L’humor de l’horta que, ajustándose al currículum de este selecto grupo, logró arrancar continuas carcajadas de las asistentes, eso sí, a base de sal gruesa.

Lo más importante de esta Semana de la Mujer es que hay muchísimo más público que ningún año”, son las primeras palabras de Pilar Bosch, la presidenta de Tyrius, cuando acaba la representación e insiste en que las citemos textualmente. “Las mujeres han llenado todos los actos, incluso en el cine del miércoles en la Casa de Cultura hubo gente que se quedó fuera… yo misma no pude entrar porque no había asientos libres”.

Y es que el miércoles 7, la proyección gratuita de Criadas y señoras dejó a gente en la calle. Quizá por eso el jueves las asistentes fueron muy, muy puntuales. Y tomaron asiento mucho antes de las 6 de la tarde, hora anunciada para el humor de la huerta.

El espectáculo del 8 de marzo funcionó muy bien entre las casi doscientas asistentes, que disfrutaron de una tarde relajada, con algo de peloteo hacia el público por parte de los intérpretes para compensar esa crítica a base de sal gruesa, pero en el fondo cariñosa

Resulta, eso sí, como mínimo sorprendente que se organice una sesión de monólogos el 8 de marzo donde la Mujer (así, con mayúsculas) es el tema habitual de chistes y frases hechas, algo muy habitual en Olla Xunta, un joven grupo de Rafelbunyol y alrededores que ya ha deleitado al público de Puçol en varias ocasiones, incluidas las últimas fiestas populares y patronales.

¿Y qué quieres que hagamos? Ya había sesión de maquillaje, cine, música, talleres”, puntualiza la presidenta. “Queríamos algo distinto, que nos permitiera disfrutar; nos enteramos de que estos chicos hacían monólogos, los hemos traído y, la verdad, nos hemos reído muchísimo”.

Eso es cierto, risas hubo de forma casi ininterrumpida durante la hora en que Olla Xunta estuvo sobre el escenario del Espai Jove.

Aunque también hubo alguna que se escandalizaba por momentos, es lo que tiene escuchar una versión muy sui generis de la Teledona de Rafelbunyol, ese indescifrable medio de comunicación que permite que todas las mujeres del pueblo se enteren en cinco minutos de cualquier cosa que ha sucedido… o que está a punto de suceder.

Alguna incluso tuvo que coger apresuradamente a los nietos y abandonar la primera fila, para evitar que oyeran alguna expresión de grueso calibre… aunque los nietos no tuvieran mayor interés en la cantidad de sal y pimienta que los chicos de Olla Xunta iban añadiendo a la ensalada, y preferían jugar en el suelo del local.

En cualquier caso, el espectáculo del 8 de marzo funcionó muy bien entre las casi doscientas asistentes, que disfrutaron de una tarde relajada, con algo de peloteo hacia el público por parte de los intérpretes para compensar esa crítica a base de sal gruesa, pero en el fondo cariñosa.

El menú se completó con una merienda final a la que se apuntaron los dos centenares de mujeres y unos pocos hombres (muy pocos, porque la mitad estaban sobre el escenario). Se ve que la risa, tan sana para muchos otros aspectos de la vida, también abre el apetito, porque fue un visto y no visto.

Se han comido un jamón entero y los aperitivos en un momento”, finaliza Pilar. “La verdad es que no esperábamos tanta gente y con tan buen apetito. Pero la experiencia ha merecido la pena, nos lo hemos pasado fenomenal”.

Y así, con las mujeres satisfechas, en todos los sentidos, finalizó la amplia programación de actos del 8 de marzo en Puçol, que había comenzado a las 11 de la mañana con una proyección audiovisual en el instituto, realizada por alumnas del ciclo formativo de Educación Infantil en colaboración con la Emisora Municipal de Televisión; y había continuado a las 4 de la tarde con una sesión de relajación en el Espai Social La Barraca, a cargo de la Escuela Permanente de Adultos.

Fue el 8 de marzo menos institucional que este cronista recuerda.

Y el de mayor participación de vecinas.

Quizá en el fondo esa es la lección que hay que aprender: que cada colectivo de mujeres decida cómo quiere celebrarlo.

Y que lo disfrute.

Informa: Sabín

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09 Marzo 2012
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