Las voluntarias del programa de cooperación internacional regresan con las maletas cargadas de experiencias

Las voluntarias del programa de cooperación internacional regresan con las maletas cargadas de experiencias

Las jóvenes de Puçol que han estado en Uganda y Guatemala, dentro del programa de cooperación internacional que organiza el Ayuntamiento de Puçol, han regresado con las maletas cargadas de experiencias y con muchas ganas de contarnos cómo ha sido su viaje.

Aún con el cansancio acumulado por el largo viaje y por los intensos días vividos, las voluntarias de Puçol que han estado durante el mes de julio colaborando en proyectos de cooperación internacional en Uganda y Guatemala se reunieron con Rosa Portalés, concejal de juventud, y con la alcaldesa, Merche Sanchis, para hacer balance de la experiencia.

Precisamente la palabra experiencia es la que más repiten estas jóvenes cuando relatan su viaje solidario. Porque cada día, cada momento, cada imagen, han quedado ya grabados en la memoria de todas ellas. Y porque, como comentaba Mireia Fernández, voluntaria en Uganda, “hemos conocido desde dentro su cultura y su forma de vida, hemos vivido como viven ellos”. Para Mireia, las diferencias con el mundo el que vivimos son abismales: “llama la atención que, no teniendo de nada, te lo ofrecen todo, de hecho querían regalarnos una cabra y tuvimos que explicarles que estábamos muy agradecidos pero que no podíamos aceptar el obsequio“. Su labor se ha centrado en realizar dinámicas con los niños, visitar centros hospitalarios, participar en debates sobre diferentes temas y, en general, prestar ayuda a la comunidad en la que han estado viviendo, o mejor dicho, conviviendo.

También han regresado satisfechas Belén Moreno y Raquel Durbá, que han realizado su labor en Guatemala. Para ellas el viaje ha tenido dos caras totalmente diferentes. En la primera aldea en la que se instalaron hablaban castellano y les acogieron con todo el calor. “A pesar de estar realizando un trabajo, llegamos a pensar que estábamos de vacaciones, porque en cada momento estaban pendientes de nosotros para ver qué necesitábamos y nos proporcionaban comida en abundancia”, señalaba Raquel. En la segunda aldea fue mucho más difícil la comunicación, como relataba Belén, porque sus habitantes “hablan el quekchí, un idioma diferente al nuestro y que dificultó nuestra labor, además mostraban una cierta actitud de recelo, como si no quisieran que les contamináramos su preciada cultura y forma de vida”.

Aunque han estado en lugares tan distantes como África y Centroamérica, todas coinciden en  un cierto sentimiento de nostalgia por la gente tan especial que han dejado allí y en la impotencia por haber presenciado y vivido las tremendas desigualdades que existen el primer y el tercer mundo.

Como les comentaba Rosa Portalés, concejal de juventud, será “con el paso de los días cuando empezarán a reposar y repasar todas sus vivencias y entonces valorarán toda la experiencia en su conjunto”.

Y como se trata de revivir momentos, la alcaldesa Merche Sanchis les animó “a enseñar las fotos que habéis realizado y contar vuestro viaje de manera pormenorizada a través de la página web municipal, en el Instituto de Secundaria mediante charlas con los alumnos y a finales de año dentro de la exposición de los proyectos de cooperación internacional en los que colabora el ayuntamiento”.

Pues ya saben, próximamente se irán publicando en la página web municipal los relatos de primera mano de estas jóvenes que han realizado un viaje más allá de lo geográfico, un viaje hacia la solidaridad entendida en su sentido más profundo.

532-voluntarias_cooperacion-6

 

08 Agosto 2011
FaceBook  Twitter  
quepaso portada 1

Información Adicional