El Grupo de Convivencia: un colectivo de jóvenes al que hemos ayudado a salir de casa

El Grupo de Convivencia: un colectivo de jóvenes al que hemos ayudado a salir de casa

El Grupo de Convivencia para la salud mental está formado por una decena de jóvenes que en los últimos meses han pasado de estar en casa aburridos y perdiendo el tiempo en la calle a realizar cursos formativos en distintas materias, destinados entre otros objetivos a lograr que sean más autónomos. Jardinería, informática y actividades de integración social son las asignaturas que están cursando.

En marzo se puso en marcha una nueva experiencia desde el Área de Bienestar Social: el Grupo de Convivencia, formado por jóvenes de ambos sexos con dificultades para integrarse en la sociedad que venían pasando gran parte de su tiempo en casa o en la calle, pero sin un plan de trabajo o de formación claro.

Para ayudar a integrarlos en el municipio hemos planteado una programación amplia que incluye formación en la Casa de Cultura, en el Espai Social Martínez Coll y en Mas de Mur”, explica la concejal Eloísa Rosa. “Nuestros objetivos son dos: por un lado, que tengan un horario y una serie de actividades que les obligue a estar activos y en marcha; por otro, que estas asignaturas que ellos trabajan les ayuden a formar un grupo e insertarse en la sociedad”.

En apenas tres meses los alumnos del grupo de convivencia ya han trabajado la siembra, el trasplante y las obras de infraestructura para crear jardines, riego por goteo, un muro de contención y el despedregado para preparar el suelo

Cursos de informática (los lunes por la mañana, en la Casa de Cultura), jardinería (los miércoles, en Mas de Mur) y un taller de habilidades sociales y salidas en grupo (los jueves, tomando como campamento base Martínez Coll) forman la programación que estos diez jóvenes han recibido desde marzo. El proyecto descansa ahora en verano, pero se mantendrá funcionando hasta el mes de diciembre una vez pasen las fiestas de septiembre.

De todas las actividades, probablemente la más atractiva ha sido el taller de jardinería que están realizando en Mas de Mur, donde comparten huerto y zona de trabajo con el Programa de la Mujer y con el Programa de Cualificación Profesional Inicial de jardinería, lo que implica que en primavera este centro se ha convertido en el punto de encuentro de distintos colectivos locales, precisamente uno de los objetivos que se persigue en todos los casos: la integración social.

María José Solbes es la monitora que se está ocupando de inculcarles la pasión por la jardinería y también por cultivar su huerto, “que no es exactamente un trabajo de jardinería, pero nos permite ver resultados inmediatos y eso a ello les entusiasma: no todos los días puedes ver crecer berenjenas, pimientos, judías, tomates, pepinos, guisantes y sandías”.

Probablemente ese el secreto del éxito de Mas de Mur, la inmediatez de resultados: en apenas tres meses los alumnos del grupo de convivencia ya han trabajado la siembra, el trasplante y las obras de infraestructura para crear jardines, riego por goteo, un muro de contención y el despedregado para preparar el suelo.

Con un plan de trabajo tan amplio, no ha habido demasiado tiempo para descansar, aunque un pequeño relax a la sombra de los árboles siempre es bien recibido por Javi, Vicente Leandro, Rosi, Antonia, José Luis, Francisco, Ángel, Vicente y Antonio Berzosa, a los que ocasionalmente se suma algún colaborador del PCPI o incluso alguna de las mozas del programa de la mujer, aunque sea para compartir una herramienta o el esfuerzo conjunto para ver cómo el jardín y el huerto van dando sus frutos.

Esa imagen de tres colectivos trabajando juntos, con ilusión, es la que resume a la perfección el espíritu con la que nació este grupo de convivencia y que, según Eloísa Rosa, se sintetiza con una frase: “Es un grupo de jóvenes al que hemos ayudado a salir de casa”.

Informa: Sabín
Fotos: Antonio del Sol y Departamento de Comunicación

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27 Junio 2012
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