Artículo de VOX del mes de abril: «Cuando la realidad supera la ficción»

Este es el artículo de VOX de abril, titulado Cuando la realidad supera la ficción. Tal como contempla el Reglamento de Medios de Comunicación aprobado en 2008, los grupos políticos municipales pueden publicar en la página web municipal un texto de opinión sobre cada pleno que se realice y un artículo sobre el tema que ellos elijan cada mes.

Lamentablemente la realidad ha superado a cualquier ficción imaginable. Nos han quitado La Paz, nos han anulado la libertad y nos han despertado bruscamente del sueño de que la vida es nuestra. Ya no importa el luchar por el cambio climático, el feminismo, los derechos de los animales, el prohibir decir piropos, el sí es sí, reducir los gastos en sanidad o en defensa, etc., y tantas cosas más que se habían inventado los políticos de turno para entretener a la población mientras ellos seguían avanzando en sus propósitos ocultos.

Ahora se han acabado las prisas, las colas del metro, los atascos con el coche, las citas clandestinas, las infidelidades, aguantar a los jefes, las reuniones con los amigos o el simple hecho de tomar un café o un refresco.

Ahora todo es paz en el exterior, y solamente la Muerte manda y elige al azar, o no, como ama y señor de este universo, porque supongo que la muerte es universal e inmortal en sí misma. El ángel negro no distingue de ideologías, edades, sexos o ricos o pobres, cuando siega con su guadaña se lleva el alma de todos los que alcanza en su camino.

Los demás somos números sin voz ni voto en este trance que pagamos al estado IBI, IVA, IRPF, tasas, cuotas de autónomos, SS, etc. y no importamos a nadie en tiempo de crisis, donde cada uno mira por él y el ser humano se convierte en animal para intentar sobrevivir, como estamos viendo ya en Italia u otros países, donde el hambre te quita el miedo al virus o a las fuerzas públicas.

Se supone que todo volverá a su cauce, pero ya nada será igual. Las heridas no se cerrarán nunca, los recuerdos no nos los borrará ningún psicólogo, y los responsables, si los hubo, espero que sepan llevarlos donde toque juzgarlos por su ineficacia, falta de previsión, por desoír a los expertos, por irresponsables y por responsables directos o no, de los miles de muertos por esta pandemia que podía hacerse evitado en gran parte si el Gobierno hubiese puesto medidas los seis primeros días de marzo, contra un previsible enemigo invisible que estaba arrasando en otros países, y que iba a llegar aquí Sí o Sí, como un tsunami terrorífico y no respetando edades, sexos o clases. Y lamentablemente, mis mayores temores se hicieron realidad.

Algo no hemos hecho bien para que un virus nos ponga sobre las cuerdas en pleno siglo XXI, no sé si la negligencia de los políticos urbanitas y progresistas que se creían intocables o la idiotez de un mundo mejor con derechos adjudicados a colectivos improductivos. Solo espero que aprendamos de esto, aunque tal y como veo las acciones del des-gobierno que nos gobierna, más bien creo que va a ser que no.

Pero ahora, qué más da, ahora todo es negro o gris. Espero que la primavera nos traiga vida, natalidad, risas. Pero nunca más volveremos a confiar en el sistema. Ha quedado claro que no somos nada, que esto en cualquier momento esto puede volver a pasar.

En estos momentos, en mi mente hay una gran batalla librándose. Intentando encontrar respuestas que no existen. El cómo, el dónde o el por qué. Sólo veo miles de cadáveres, decenas, centenas o millones de muertos con una etiqueta colgada con su nombre y datos, hacinados en cualquier nave. ¡Qué más da! Si no nos dicen la verdad, si cada medio de comunicación estatal está recibiendo dinero para comprar sus voluntades.

Sólo me queda felicitar a todos los alcaldes y corporaciones que supieron prevenir la pandemia y se aprovisionaron a tiempo de guantes, geles, mascarillas… los demás han ido de culo después porque durante el tiempo previo solo se preocuparon de sus semanas o meses de la Dona y preparando sus manifestaciones y puesta en marcha de chiringuitos.

También quiero mostrar mis respetos y admiración a todos los alcaldes y cargos públicos que cobran sueldo de la administración y están donándolo, o parte de él, a los más necesitados. En momentos así es cuando el pueblo tiene que ver la involucración de sus mandatarios.

Ya lo dice el dicho, no somos nada.

Una opinión de VOX Puçol

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27 Abril 2020
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