¿Qué tienen en común la playa accesible para minusválidos y la feria comercial Puçol DeMostra?

¿Qué tienen en común la playa accesible para minusválidos y la feria comercial Puçol DeMostra?

Durante la última semana de mayo, un amplio grupo de hombres y mujeres uniformados con un llamativo mono naranja se movía arriba y abajo por la plaza del País Valencià y la playa de Puçol, desde las 7 de la mañana hasta el mediodía. Su objetivo era tenerlo todo a punto para el 1 de junio en que se inaugura la feria comercial y ya está disponible la playa accesible para minusválidos.

La brigada municipal de obras y servicios luce probablemente los colores más llamativos de todos los colectivos de trabajadores municipales (aunque la Policía Local y los jóvenes de Protección Civil tampoco le andan a la zaga), ese naranja chillón sirve para identificarlos y, quién sabe, quizá para que algunos recordemos que es gente que trabaja justamente cuando nadie los ve… porque cuando llega la hora de disfrutar de los eventos, ellos desaparecen.

Los chicos de la brigada son los encargados de prepararlo todo para que los servicios municipales estén disponibles en todo momento, la gente que se ocupa de montar escenarios en fiestas, limpiar las calles y plazas cuando la fiesta acaba y las luces se apagan, de distribuir señales de tráfico para despejar las calles por donde han de circular competiciones deportivas, cabalgatas o pasacalles. En fin, son los que lo ponen todo a punto.

Que podemos disfrutarlas gracias al trabajo en la sombra (aunque a veces sea bajo un sol de justicia) de un grupo de personas que trabajan mucho antes y mucho después de cada evento que nosotros disfrutamos, quizá por eso es difícil verlos en las fotos: la brigada municipal de obras y servicios

Durante la última semana de mayo, además, han tenido que dividir sus fuerzas en dos grandes grupos: uno que trabajaba en la playa y el paseo marítimo, y otro que lo hacía en la plaza del País Valencià y el paseo de la Constitución. ¿El motivo? El viernes 1 de junio se ponen en marcha dos proyectos atractivos, aunque costosos de preparar “en la sombra”: la feria Puçol DeMostra y todos los servicios necesarios para que la playa acoja bañistas, incluida la zona sur, con la playa accesible.

Tenemos que montar cuarenta y tres carpas para la feria y tenerlo todo listo el jueves, aunque el viernes por la mañana siempre habrá retoques en el interior de algunas, como la carpa municipal, y en las instalaciones generales, como la rotulación o la electricidad”, señala Manuel Reyes, el jefe de la brigada municipal.

Desde hace cuatro años, la feria se monta con las carpas municipales: se optó en aquel entonces por comprarlas en vez de alquilarlas cada año, lo que además ha permitido utilizarlas en fiestas, maratones solidarios e incluso eventos deportivos, el más reciente precisamente en la playa, en mayo, con la celebración del Campeonato de España de Triatlón. Fue una gran decisión: han ahorrado mucho dinero.

Durante la semana, en torno a una docena de trabajadores ha estado instalando una a una las estructuras metálicas y las telas de las carpas, además del resto de servicios necesarios para que todo esté a punto el viernes 1 de junio, a las 7 de la tarde, cuando la comitiva de autoridades, invitados y vecinos recorra uno a uno todos los stands para saludar personalmente a los comercios participantes en esta 5ª edición de la feria comercial y agroalimentaria Puçol DeMostra.

Paralelamente, cinco componentes de la brigada se movían con tractores, palas y coches por el paseo marítimo y la playa, instalando todos los elementos del mobiliario urbano que hacen la vida más cómoda a los turistas y vecinos de Puçol que acuden a la playa a disfrutar del sol, la arena y las cálidas aguas del Mediterráneo.

En total hemos instalado quince pasarelas de madera que conducen desde el paseo marítimo hasta prácticamente el mar, además hay sesenta y cinco sombrillas municipales, grandes, de esparto, distribuidas por distintas zonas de la playa, así como papeleras de reciclaje junto a las pasarelas, para que todo el mundo pueda utilizarlas cuando se marcha de la playa y se dirige al paseo”, explica Reyes.

Mobiliario urbano que se completa en la zona sur con una completa instalación de pasarelas, casetas y servicios adaptados a minusválidos: la playa accesible, que además ha sido señalizada horizontal y verticalmente, con pintura y placas, es probablemente uno de los elementos que más cuesta montar, pero que dan ese valor añadido a la playa de la población, ya que permite que sea de todos.

Los elementos del mobiliario urbano los tendremos instalados en la playa hasta finales de septiembre o comienzos de octubre, depende del tiempo, aunque no hay que descuidarse porque no sería la primera vez que llega un temporal y estropea parte del material”, finaliza el coordinador de los hombres de naranja, una persona que, por cierto, se pasa el día con el coche de acá para allá, revisando que todo esté a punto, atendiendo las dudas del montaje, la limpieza vial, la poda de árboles y jardines, en la playa y en el paseo marítimo, pero también en la plaza… y si algo no lo ve muy claro, tampoco tiene problemas en remangarse y comenzar a dar martillazos junto con sus compañeros de la brigada, a fin de cuentas, Reyes puede presumir de haber sido durante muchos años “cocinero antes que fraile”.

¿Qué tienen en común la feria y la playa? Que podemos disfrutarlas gracias al trabajo en la sombra —aunque a veces sea bajo un sol de justicia— de un grupo de personas que trabajan mucho antes y mucho después de cada evento que nosotros disfrutamos, quizá por eso es difícil verlos en las fotos: la brigada municipal de obras y servicios.

Nuestro reconocimiento a su callada labor.

Informa: Sabín

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31 Mayo 2012
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